Dealmaker Q&A

TTR Dealmaker Q&A con Felipe Aristizábal y Juan Carlos Gambín, socios de Martínez Quintero Mendoza González Laguado & De La Rosa

Felipe Aristizábal
Socio | Fusiones & Adquisiciones (M&A)

Es socio del área de Fusiones y Adquisiciones (M&A), con una sólida trayectoria asesorando a empresas nacionales e internacionales en transacciones corporativas complejas, reorganizaciones empresariales, operaciones de inversión y asuntos de derecho comercial. Su experiencia abarca sectores como infraestructura, telecomunicaciones, salud, retail, logística y agroindustria, representando fondos de inversión, compañías multinacionales y family offices en procesos estratégicos de crecimiento y expansión. Asimismo, ha participado en importantes transacciones relacionadas con activos especiales y cuenta con experiencia en la resolución de disputas corporativas y comerciales. Es abogado de la Universidad Nacional de Colombia, especialista en Derecho de Sociedades de la Pontificia Universidad Javeriana y posee un LL.M. y una especialización en Derecho de los Negocios de Berkeley School of Law (Estados Unidos).

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Juan Carlos Gambín
Socio | Fusiones & Adquisiciones (M&A)

Es socio del área de Fusiones y Adquisiciones (M&A), con amplia experiencia asesorando a clientes nacionales e internacionales en operaciones de adquisición, desinversión, estructuración corporativa y financiamiento. Su práctica se enfoca especialmente en el acompañamiento a fondos de capital privado en transacciones estratégicas en Colombia y América Latina, participando en procesos complejos de inversión y crecimiento empresarial. Adicionalmente, cuenta con experiencia en asuntos corporativos y comerciales de alto impacto, brindando asesoría integral a compañías en diversos sectores económicos. Es abogado de la Universidad del Rosario y especialista en Derecho Contractual de la misma institución. En 2017 se desempeñó como asociado visitante en una reconocida firma de abogados en São Paulo, Brasil, fortaleciendo su experiencia en transacciones regionales.


TTR: El mercado colombiano ha operado en un entorno de alta incertidumbre política y económica durante los últimos años. Desde la perspectiva de Martínez Quintero Mendoza González Laguado & De La Rosa, ¿cómo evalúan el desempeño del mercado de fusiones y adquisiciones en lo que va de 2026? ¿Estamos viendo una recuperación sostenida, una estabilización o un cambio estructural en la forma en que los inversionistas están abordando Colombia?

En nuestra opinión, lo que estamos viendo no es simplemente una recuperación cíclica. Es más bien un mercado que está aprendiendo a operar en incertidumbre. Si uno observa únicamente el número de transacciones, podría concluir que la actividad sigue moderada. Sin embargo, esa lectura es incompleta. A mayo de 2026, el valor agregado de las transacciones anunciadas o cerradas en Colombia supera los USD 7.000 millones, un incremento superior al 60% frente al mismo período del año anterior, mientras que el número de operaciones ha disminuido.

Eso nos dice algo muy importante: los inversionistas no están saliendo de Colombia; están siendo mucho más selectivos. Hay menos transacciones, pero de mayor tamaño, con procesos de due diligence más profundos y una asignación de riesgos mucho más articulada y estructurada. Hoy vemos transacciones más complejas, con mayor nivel de sofisticación y mayores retos en su negociación. Hace unos años la pregunta era si Colombia seguía siendo un destino atractivo. Hoy la conversación es distinta: ¿qué activos colombianos son suficientemente sólidos para generar valor independientemente del ciclo político? Esa, en nuestra opinión, es una señal de madurez del mercado.

Desde nuestra práctica hemos visto inversionistas internacionales que entienden perfectamente los riesgos regulatorios y políticos, pero que también reconocen que Colombia sigue ofreciendo algo escaso en la región: escala, profundidad empresarial y oportunidades de consolidación en múltiples industrias.

TTR: ¿Cuáles han sido los sectores más activos y atractivos para las transacciones durante este primer semestre y qué factores están impulsando ese dinamismo? ¿Qué industrias están concentrando hoy el mayor interés de inversionistas estratégicos y fondos de capital?

Los datos muestran una fuerte actividad en tecnología especializada, servicios financieros, energía e hidrocarburos. Los subsectores con mayor número de transacciones incluyen software especializado, banca e inversión, oil & gas y energías renovables. Sin embargo, creemos que el fenómeno más interesante no es sectorial sino estructural.

En particular, estamos observando tres grandes tesis de inversión: por un lado, un fenómeno de digitalización de industrias tradicionales. Ya no se trata únicamente de adquirir compañías tecnológicas; lo que genera interés es la tecnología aplicada a sectores como servicios financieros, salud, logística, infraestructura o energía. Por otro lado, la transición energética sigue marcando las tendencias de mercado: las energías renovables, transmisión eléctrica y activos de infraestructura siguen atrayendo capital internacional porque combinan necesidades estructurales de largo plazo con oportunidades de consolidación. Y finalmente, vemos una tendencia de consolidación empresarial. En muchos sectores existen todavía mercados fragmentados con jugadores medianos que pueden capturar eficiencias relevantes mediante integración. Esa lógica está impulsando tanto a compradores estratégicos como a fondos de private equity.

Quizás el mensaje más relevante es que hoy el capital está premiando la calidad por encima del crecimiento. Los activos que generan interés son aquellos con flujos previsibles, ventajas competitivas claras y capacidad de adaptación regulatoria.

TTR: Más allá del mercado tradicional de M&A, ¿qué señales están observando en los segmentos de private equity y venture capital? ¿Existe un renovado apetito por invertir en Colombia y cuáles consideran que serán las principales oportunidades para la movilización de capital en los próximos 12 a 24 meses?

Definitivamente sí estamos viendo un renovado apetito, aunque muy distinto al que existía durante los años de abundante liquidez. En private equity, el dato más llamativo es el crecimiento significativo tanto en número de operaciones como en volumen invertido. A mayo de 2026 se registran cerca de USD 2.600 millones en transacciones de private equity, con una participación predominante de inversionistas internacionales. Lo interesante es que los fondos están volviendo con una tesis más disciplinada. Hoy vemos un énfasis mucho mayor en infraestructura, energía, servicios financieros y activos con generación de caja comprobada. Ya no se persigue crecimiento a cualquier costo.

En venture capital también observamos señales positivas. El capital invertido ha aumentado de manera significativa frente al año anterior y continúa existiendo interés de fondos regionales y globales como Kaszek, Y Combinator y otros jugadores internacionales.

Para los próximos 12 a 24 meses vemos oportunidades particularmente atractivas en infraestructura digital y centros de datos, energía (tanto oil & gas como renovables), servicios financieros especializados y activos asociados a nearshoring y cadenas regionales de suministro.

TTR: A medida que Colombia avanza hacia un nuevo ciclo electoral, ¿qué impacto prevén sobre la actividad transaccional? ¿Esperan que las elecciones presidenciales generen una pausa en la toma de decisiones de los inversionistas o que impulsen el cierre anticipado de operaciones ante posibles cambios en el entorno político y regulatorio?

Históricamente y según nuestra experiencia, los ciclos electorales generan más ruido que parálisis. Lo que normalmente observamos es una aceleración de ciertas transacciones antes de que aumente la incertidumbre política. Muchos inversionistas prefieren cerrar operaciones cuando todavía existe visibilidad razonable sobre las reglas de juego.

Esperamos que durante los próximos meses se produzca precisamente ese fenómeno: una ventana de oportunidad para cerrar procesos que ya están avanzados. Dicho esto, creemos que el mercado actual es mucho más sofisticado que en elecciones anteriores. Los inversionistas internacionales han aprendido a diferenciar entre riesgo político y fundamentos económicos. Ya no toman decisiones exclusivamente con base en coyunturas electorales.

De hecho, en varias de las operaciones en las que estamos participando, el enfoque está puesto en horizontes de inversión de cinco, diez o incluso quince años. Bajo esa lógica, una elección es un factor relevante, pero no necesariamente determinante. Por eso nuestra expectativa no es una congelación del mercado, sino una redistribución de los tiempos: más urgencia para firmar ciertas operaciones antes de la elección y mayor selectividad para aquellas que dependan significativamente de decisiones regulatorias futuras.

TTR: En un contexto marcado por volatilidad global, transformaciones regulatorias y mayores exigencias por parte de inversionistas y financiadores, ¿cuáles son los principales desafíos que enfrenta Martínez Quintero Mendoza González Laguado & De La Rosa en el corto plazo en materia de fusiones y adquisiciones, y cómo se está preparando la firma para capitalizar las oportunidades que surjan en este entorno?

El principal desafío es ayudar a nuestros clientes a tomar decisiones en entornos cada vez más complejos. Las operaciones actuales involucran simultáneamente temas corporativos, regulatorios, competencia, compliance, sostenibilidad, tecnología, ciberseguridad y geopolítica. La capacidad de integrar todas esas variables se ha vuelto tan importante como la negociación del contrato mismo. Por eso nuestra apuesta ha sido construir una práctica profundamente multidisciplinaria y con visión regional.

También estamos viendo un cambio en el perfil de las transacciones. Cada vez son más frecuentes los procesos competitivos internacionales, las operaciones cross-border y el uso de herramientas sofisticadas de asignación de riesgo, como seguros de declaraciones y garantías, estructuras híbridas de precio e incluso mecanismos de break-up. En ese contexto, creemos que las firmas que generarán más valor serán aquellas capaces de combinar excelencia técnica con visión de negocio. Y es ahí donde Martínez tiene una ventaja competitiva. Nuestro objetivo no es únicamente cerrar operaciones. Es ayudar a nuestros clientes a identificar dónde está el valor antes que el mercado y estructurar transacciones que les permitan capturarlo. Esa es la conversación que hoy están teniendo los inversionistas más sofisticados y es allí donde queremos seguir acompañándolos.

Dealmaker Q&A

TTR Dealmaker Q&A com
Marcelo Droghetti, sócio de Societário, Fusões e Aquisições do Lobo de Rizzo


Marcelo Droghetti

Lobo de Rizzo



1. Novo ciclo de M&A no Brasil

TTR: O mercado de M&A no Brasil apresentou uma recuperação relevante em valor transacionado ao longo de 2025, impulsionada por operações de maior porte e por uma maior participação de capital internacional. Na sua visão, quais fatores estão explicando esse novo ciclo de atividade e o que diferencia o mercado atual em relação aos últimos dois anos?

Vemos o mercado de M&A no Brasil impulsionado por uma combinação de fatores macroeconômicos e estruturais. De um lado, o cenário global de maior incerteza – com tensões geopolíticas, volatilidade e reorganização de cadeias produtivas – tem levado investidores internacionais a buscar geografias com maior potencial de crescimento e diversificação, o que recoloca o Brasil de forma relevante no radar de capital estrangeiro, em especial para investidores acostumados com o ambiente de negócios no Brasil.

Adicionalmente, o ciclo prolongado de juros elevados nos últimos anos gerou uma reprecificação de ativos, criando oportunidades especialmente em empresas de qualidade que atravessaram esse período com níveis mais altos de alavancagem. Isso abriu espaço para investidores capitalizados ou concorrentes estratégicos capturarem valor em operações estruturadas.

Por fim, ainda observamos um ambiente favorável para consolidação em diversos setores da economia. Após um período em que o valor transacionado esteve concentrado em um número menor de operações, há espaço para movimentos de escala, integração e ganho de eficiência, especialmente em setores fragmentados.

O resultado é um mercado que combina retomada de atividade com maior sofisticação: menos volume, maior ticket médio e transações com racional estratégico mais claro, refletindo uma abordagem mais disciplinada por parte dos investidores.

2. Setores líderes e oportunidades

TTR: Tecnologia, energia, infraestrutura, agronegócio e serviços financeiros concentraram boa parte do dinamismo transacional recente no Brasil. Quais setores devem liderar a agenda de M&A nos próximos meses e onde estão hoje as oportunidades mais atrativas para investidores estratégicos e fundos de private equity?

Esses setores devem seguir como tendência nos próximos anos. O setor de tecnologia tende a liderar o pipeline de transações, impulsionado pela adoção de inteligência artificial e pela digitalização contínua dos negócios. Energia e infraestrutura devem seguir como vetores relevantes, com destaque para projetos ligados à transição energética, descarbonização e modernização de ativos. O agronegócio – e o setor de alimentos de uma forma geral – e seus setores correlatos tendem a manter forte protagonismo, refletindo o potencial do país e o interesse de investidores estratégicos e financeiros. Por fim, o setor de serviços financeiros deve apresentar oportunidades relevantes de consolidação e inovação, em linha com o nível de sofisticação e competitividade do mercado brasileiro.

3. Impacto do cenário global

TTR: O Brasil continua sendo um dos principais destinos de investimento na América Latina, mas o cenário global segue marcado por tensões geopolíticas, volatilidade cambial, inflação e maiores exigências regulatórias. Como esses fatores estão impactando a execução das transações e o apetite dos investidores pela região?

A conjuntura global segue impactando o ambiente de M&A de forma transversal. Nesse contexto, investidores com histórico de atuação no Brasil tendem a demonstrar maior capacidade de ajustar suas estratégias a variáveis como volatilidade cambial, inflação e custo de capital, incorporando esses elementos de forma mais eficiente nos processos de avaliação e tomada de decisão. No Brasil, o calendário eleitoral de 2026 pode implicar maior cautela na tomada de decisões estratégicas.

4. Principais desafios atuais

TTR: Nos últimos trimestres, o mercado brasileiro passou a apresentar um perfil mais seletivo, com processos de due diligence mais aprofundados e negociações mais sofisticadas em termos de riscos, compliance e estrutura contratual. Quais são hoje os principais desafios jurídicos e estratégicos enfrentados por empresas e assessores no fechamento de operações no Brasil?

O atual cenário político e econômico adiciona um grau relevante de complexidade à negociação e ao fechamento das operações. Observa-se uma postura mais cautelosa dos investidores, refletida em processos de due diligence mais aprofundados, com foco ampliado em temas regulatórios, ambientais e de conformidade, bem como na verificação da adequada execução de contratos e do cumprimento de obrigações de forma geral.

A reforma tributária surge como um fator adicional a ser considerado, impactando a precificação dos ativos e a projeção de resultados.

O ambiente de juros elevados também influencia a dinâmica das transações, especialmente no que diz respeito ao custo e à disponibilidade de financiamento.

5. Capital internacional e competição

TTR: O capital internacional continua desempenhando um papel relevante no mercado brasileiro, especialmente em operações cross-border. Na experiência de Lobo de Rizzo, quais tipos de ativos ou empresas brasileiras vêm despertando maior interesse de investidores estrangeiros e como está evoluindo a competição por esses ativos?

O investimento estrangeiro segue sendo um vetor relevante no mercado brasileiro, sobretudo em transações de maior porte e em segmentos considerados estratégicos. Nesse contexto, setores como energia – com destaque para renováveis –, tecnologia e infraestrutura devem continuar entre os principais polos de atração de capital, com crescente competitividade por ativos de qualidade, especialmente aqueles com perfil resiliente, escala relevante e potencial de geração de valor no longo prazo. O interesse em plataformas de geração de energia renovável e em ativos relacionados a data centers reflete tendências estruturais de transição energética e digitalização.

6. Perspectivas para 2026

TTR: Olhando para 2026, quais são as perspectivas para o mercado de M&A no Brasil e na América Latina? Vocês esperam um ambiente mais favorável para a tomada de decisões e execução de operações ou acreditam que o mercado continuará priorizando transações estratégicas e altamente seletivas?

As perspectivas para 2026 indicam uma retomada gradual da atividade. O ambiente deve permanecer marcado por disciplina na alocação de capital, rigor nos processos de due diligence e foco na qualidade e na geração de valor dos ativos. A expectativa é de que o mercado de M&A no Brasil ganhe tração ao longo do ano, em particular com maior clareza em relação ao cenário político e macroeconômico no período pós-eleitoral. Ainda assim, as transações estratégicas tendem a privilegiar ativos resilientes, com boa governança e fundamentos sólidos.


Dealmaker Q&A

TTR Dealmaker Q&A con Mauricio Concha Zegarra, vicepresidente senior, y Eduardo Campos, presidente ejecutivo de APOYO Consultoría

Mauricio Concha Zegarra
Vicepresidente senior de APOYO Consultoría

Mauricio Concha Zegarra es vicepresidente senior de APOYO Consultoria y líder de su boutique de banca de inversión, firma miembro de Oaklins en Perú. Ha liderado y participado en procesos de M&A, reestructuraciones y situaciones especiales, valorizaciones, fairness opinions, levantamiento de capital y emisiones de deuda en Estados Unidos, Europa y América Latina cubriendo múltiples industrias, incluyendo servicios financieros, FinTech, logística, industriales y telecomunicaciones. Tiene un MBA de la Escuela de Negocios de Harvard, una certificación de Financial Risk Manager – Global Association of Risk Professionals (GARP) y licenciado en Economía de la Universidad del Pacífico.

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Eduardo Campos
Presidente ejecutivo de APOYO Consultoría

Es socio y presidente ejecutivo de APOYO Consultoría desde el 2025.  Anteriormente, se desempeñó como socio responsable del equipo de Finanzas Corporativas, donde su experiencia abarcó desde el asesoramiento en operaciones de M&A hasta la dirección de procesos de reestructuraciones de capital de empresas. Ha asesorado a clientes de diversos sectores, con especial atención a los servicios financieros, retail y salud. En los últimos años, ha liderado más de veinte (20) transacciones en diferentes sectores. Antes de incorporarse a APOYO en 1994, Eduardo trabajó en la división de estudios económicos del Banco Central. Es bachiller en Economía por la Universidad Pontificia Católica del Perú y tiene un máster en Economía por la Universidad de Western Ontario, Canadá.


TTR: ¿Cómo ven el panorama de M&A en América Latina este año, considerando un mercado más selectivo, con menor volumen, pero mayor tamaño de operaciones y un fuerte peso del capital internacional?

El mercado de M&A en América Latina está entrando en una etapa más selectiva, pero no necesariamente menos dinámica. De hecho, durante los últimos trimestres hemos visto una recuperación de la actividad respecto a niveles prepandemia, especialmente en operaciones de mayor escala y en sectores estratégicos como energía, infraestructura, telecomunicaciones, minería y servicios financieros.

América Latina sigue siendo atractiva para capital internacional por varias razones estructurales: brechas relevantes en infraestructura y digitalización, una clase media todavía en expansión en ciertos mercados, abundancia de recursos naturales críticos para la transición energética y oportunidades de consolidación en industrias fragmentadas. Todo ello genera espacio para tasas de crecimiento superiores a las de mercados desarrollados.

Lo que observamos es un mercado con transacciones de mayor tamaño. Los inversionistas particularmente internacionales están priorizando activos líderes, con ventajas competitivas claras, capacidad de expansión regional que permita acelerar crecimiento y generación resiliente de caja – un claro “flight to quality” en M&A.

El principal cambio frente a años anteriores es la mayor rigurosidad en el proceso de inversión. Tanto inversionistas estratégicos como financieros están siendo mucho más disciplinados en el análisis de sinergias y creación de valor post-transacción. Los procesos toman más tiempo, las ofertas indicativas son más trabajadas y existe un foco mucho mayor en el due diligence operativo, regulatorio y comercial.

Finalmente, en mercados como Perú y Colombia, creemos que una mayor estabilidad política podría convertirse en un catalizador relevante para reactivar aún más la actividad de M&A durante los próximos años.

TTR: En términos sectoriales, ¿qué industrias están liderando hoy el flujo de transacciones en Perú como energía, minería, infraestructura, inmobiliario, consumo o fintech y dónde están viendo las oportunidades más claras de creación de valor?

En Perú, las transacciones se están concentrando principalmente en sectores donde el país tiene ventajas competitivas estructurales y una tesis clara de crecimiento de largo plazo: energía, minería, infraestructura, logística y recursos naturales.

Energía ha sido uno de los sectores más activos en los últimos meses, con operaciones relevantes como la adquisición de Orygen por Grupo Romero y la compra de una participación en Inkia Energy por CPPIB. Esto refleja una tendencia regional y global: el creciente apetito por activos vinculados a generación eléctrica, transición energética y estabilidad de flujos de caja de largo plazo.

Minería y los servicios a la minería continúan siendo un sector central para el mercado peruano, particularmente por el posicionamiento del país en cobre y otros minerales estratégicos vinculados a electrificación, inteligencia artificial y transición energética. Perú sigue siendo uno de los mercados más relevantes en este sector.

También vemos oportunidades cada vez más importantes en infraestructura y logística. El desarrollo del Puerto de Chancay tiene el potencial de posicionar al Perú como un hub logístico relevante para la costa oeste de Sudamérica, generando oportunidades de inversión no solo en transporte y almacenamiento, sino también en servicios conexos, industria, comercio exterior y desarrollo inmobiliario industrial.

En términos de creación de valor, hoy vemos que el foco está menos en crecimiento financiero y mucho más en transformación operativa y estratégica. Las mayores oportunidades están en compañías con activos sólidos, pero con espacio para mejorar el gobierno corporativo, eficiencias, digitalización, y estructura de capital. Esto es especialmente evidente en el middle market peruano, donde muchas empresas familiares tienen negocios muy competitivos y están en procesos de profesionalización para atraer capital internacional.

TTR: En un contexto donde sectores como tecnología, energía y servicios financieros concentran el interés inversor global, ¿qué está haciendo Perú para posicionarse competitivamente dentro de esos verticales frente a otros mercados de la región?

Perú mantiene una posición competitiva relevante dentro de la región, especialmente en sectores donde tiene ventajas estructurales claras como energía, minería, infraestructura y recursos naturales. La presencia sostenida de capital extranjero particularmente de inversionistas asiáticos y fondos globales confirma que el país continúa siendo visto como una plataforma atractiva para inversiones de largo plazo.

Uno de los principales atributos del Perú sigue siendo su estabilidad macroeconómica relativa frente a otros mercados de la región. Niveles de inflación más controlados, estabilidad cambiaria y una tradición de disciplina fiscal generan mayor confianza para el inversionista internacional, especialmente en un entorno global donde el costo de capital sigue siendo más exigente.

Sin embargo, para fortalecer aún más su posicionamiento regional, el país necesita avanzar en mayor predictibilidad regulatoria, acelerar procesos asociados a permisos y destrabar proyectos de inversión relevantes.

En energía y minería, Perú tiene una oportunidad relevante por la demanda global asociada a transición energética, electrificación e inteligencia artificial. El interés por cobre seguirá posicionando al país como un actor estratégico dentro de las cadenas globales de suministro.

En tecnología y servicios financieros, vemos una oportunidad importante vinculada a la baja penetración financiera y los altos niveles de informalidad. Lo cual abre el espacio para el desarrollo de fintechs y plataformas tecnológicas enfocadas en pagos, crédito alternativo, infraestructura financiera, soluciones B2B y digitalización de pymes. Más que competir por tamaño de mercado frente a países como Brasil o México, Perú puede posicionarse como un mercado con alto potencial de crecimiento y espacio para emprender.

Finalmente, desde el sector privado, la preparación de las compañías será cada vez más determinante para atraer capital. Hoy los inversionistas buscan empresas con un buen gobierno corporativo, capacidades digitales y métricas claras de creación de valor.

TTR: Dado el protagonismo de sectores como transición energética, data centers e infraestructuras, ¿dónde identifican ustedes el mayor gap entre percepción de riesgo y oportunidad real para los inversores en Perú?

En sectores vinculados a energía e infraestructura, uno de los principales gaps entre percepción de riesgo y oportunidad real sigue siendo el componente regulatorio y de ejecución. Esto está asociado principalmente a procesos de permisos, renovaciones de concesiones y adendas, así como a los tiempos requeridos para llevar proyectos a operación. Sin embargo, muchos inversionistas con experiencia en mercados emergentes entienden que estos riesgos son gestionables y que, precisamente por esa percepción de complejidad, existen oportunidades para adquirir activos estratégicos con mejores retornos relativos frente a mercados más desarrollados.

En infraestructura digital y data centers, la brecha es distinta y está más relacionada con escala y madurez del mercado. América Latina todavía tiene una oferta limitada de plataformas regionales suficientemente grandes para absorber la creciente demanda por conectividad, almacenamiento de datos, servicios cloud e inteligencia artificial. Perú aún está en una etapa temprana de desarrollo en este segmento lo cual abre oportunidades atractivas para inversionistas con visión de largo plazo que puedan construir escala mediante adquisiciones pequeñas y estrategias de consolidación / add-ons.

En ambos casos, la estructuración de las transacciones se ha vuelto un elemento central para cerrar operaciones y reducir brechas entre compradores y vendedores. Hoy vemos procesos con mayor nivel de due diligence, estructuras de adquisición gradual, earnouts, joint ventures y uso creciente de seguros de R&W. Este tipo de herramientas está ganando relevancia en la región porque permite ejecutar transacciones en entornos más exigentes sin frenar el apetito de inversión de largo plazo.

TTR: De cara al segundo semestre, ¿cuáles serán los principales desafíos para APOYO Consultoría en términos de ejecución, pipeline y cierre de operaciones en un entorno de mayor exigencia por parte de los inversores?

Actualmente estamos viendo un pipeline dinámico e interesante, en un entorno donde los procesos son más exigentes y toman más tiempo que hace algunos años. Los inversionistas están realizando due diligence mucho más profundo, los comités de inversión requieren mayor visibilidad sobre riesgos y creación de valor, y existe una disciplina mucho más marcada en la valorización y estructuración de la transacción.

Por ello nosotros elevamos el nivel de preparación de cada proceso. Hoy ya no basta con presentar una compañía atractiva; es necesario construir una tesis de inversión sólida, anticipar contingencias, preparar información financiera y operativa de alta calidad y diseñar estructuras que funcionen tanto para compradores como vendedores. En ese contexto, el enfoque multidisciplinario de APOYO Consultoría es especialmente relevante, porque nos permite complementar la asesoría financiera con capacidades sectoriales, regulatorias y estratégicas. Además, a través de nuestra plataforma global de Oaklins, accedemos a compradores internacionales y experiencia sectorial especializada que amplía de manera importante el alcance en los procesos.

También estamos utilizando cada vez más herramientas orientadas a reducir fricción y aumentar la probabilidad de cierre. Procesos que incorporar un vendor due diligence y análisis de riesgos regulatorios permiten anticipar contingencias antes de salir al mercado. Asimismo, estructuras como adquisiciones parciales y/o earnouts están ganando relevancia porque ayudan a cerrar brechas de valorización y facilitan acuerdos en un entorno más riguroso.

Dealmaker Q&A

TTR Dealmaker Q&A con Pedro da Costa, especialista en M&A y Transaction Solutions en Aon


Pedro Costa


Aon Latinoamérica



TTR: El aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a situar el riesgo geopolítico en el centro de los mercados globales, con posibles implicaciones en energía, inflación y estabilidad financiera. ¿Cómo pueden trasladarse este tipo de shocks geopolíticos al mercado de M&A en América Latina? ¿Cree que los inversores están incorporando este tipo de riesgos de forma más estructural en sus decisiones de inversión?

En general, estos shocks llegan al M&A latinoamericano a través del costo de capital, de la tasa de cambio, y de la confianza. Cuando la tensión geopolítica presiona el petróleo, la logística y la inflación, el inversor reprecia todo el riesgo, extiende la due diligence y se vuelve más selectivo al asignar capital. En América Latina, eso impacta sobre todo a sectores intensivos en energía, importaciones o deuda. Pero la región también puede capturar valor en energía, minería y cadenas estratégicas, porque el inversor global busca diversificar suministro.

Lo que el mercado revela es que estos riesgos ya se están incorporando de forma más estructural, dejando de ser un tema coyuntural para formar parte del modelo, de los contratos y de la gobernanza de los deals. Nuestra práctica de Transaction Solutions en Aon se vuelve clave, ya que hoy cerrar una operación exige convertir incertidumbre en riesgo medible, asignable y, principalmente, asegurable.

TTR: Tras varios años marcados por el ajuste monetario global y la volatilidad macroeconómica, el mercado de M&A ha mostrado señales de reactivación en distintos mercados. Desde su perspectiva, ¿qué balance hace del comportamiento del mercado transaccional en América Latina en lo que va de 2026? ¿Observa un cambio estructural en el apetito inversor o todavía predomina un entorno de prudencia?

Veo 2026 como un año de reactivación, pero con selectividad. El mercado muestra una disminución en volumen de transacciones en Latinoamerica, aunque con un aumento del movilizado, lo que indica menos operaciones, pero de mayor tamaño, más estratégicas y disciplinadas. Eso encaja con el contexto macro de crecimiento regional moderado, con mejora de las condiciones financieras y con una volatilidad externa exigiendo prudencia. Así, estamos en un ciclo de apetito restrictivo, con inversores dispuestos a ejecutar, siempre que haya claridad sobre la tesis, el precio, la gobernanza y la protección de riesgos. En otras palabras, sí hay recuperación, pero una recuperación más criteriosa que expansiva.

TTR: En ciclos de mayor incertidumbre, la gestión del riesgo se vuelve un factor determinante para cerrar operaciones. ¿Hasta qué punto herramientas como los seguros de representaciones y garantías u otras soluciones de mitigación de riesgo están influyendo hoy en la capacidad de los inversores para ejecutar transacciones?

Desde mi análisis, lo que detecto es un cambio estructural, no solamente coyuntural. A lo largo de las últimas décadas, crisis como la subprime, grandes desastres ambientales o eventos cibernéticos relevantes, dejaron claro que el riesgo ya no es un tema periférico, pero que tiene la capacidad de destruir valor, generar pasivos millonarios, interrumpir operaciones, comprometer tesis de inversiones, entre otras consecuencias. Por eso herramientas de mitigación, análisis y transferencia de riesgos pasaron a formar parte de la estrategia de inversión, de la due diligence y de la negociación contractual. Hoy ayudan a los inversores a poner mejor precio a la incertidumbre, proteger el downside y destrabar operaciones en entornos más complejos.

En ese contexto, las capacidades de Aon en M&A and Transaction Solutions también evolucionaron. Actuamos como trusted advisor, con análisis de riesgo cada vez más profundos, utilizando la tecnología y datos a favor de una estructuración tailor-made, apoyando a nuestros clientes a transformar riesgo en oportunidad y a tomar mejores decisiones con claridad y confianza. Entonces, cuando hablamos de seguros de Representaciones y Garantía (Reps & Warranties Insurance), Tax, Contigent, Ambiental, Cyber, etc, hablamos además de protección, de ejecución, gobernanza y estrategia. Y así, el riesgo pasó a ser una variable central de inversión.

TTR: Desde una perspectiva sectorial, algunos segmentos han demostrado mayor resiliencia en los últimos años, como energía, infraestructuras, tecnología o salud. ¿Qué sectores cree que concentrarán mayor actividad transaccional en América Latina en los próximos trimestres y qué factores están impulsando ese interés inversor?

Veo cuatro sectores con mayor probabilidad de concentrar actividad: energía, infraestructura, minerales críticos y activos vinculados a la digitalización. Energía e infraestructura siguen fuertes porque la seguridad energética volvió al centro de la agenda y la región necesita inversión en generación, respaldo, transmisión y logística. Minería y minerales críticos ganan protagonismo por la demanda estructural de cobre, litio y tierras raras asociada a la electrificación, los data centers y la IA. Y lo digital sigue siendo muy atractivo también por el avance de los data centers y la conectividad. Salud continúa siendo defensivo, pero hoy el gran imán de capital me parece estar más vinculado a la transición energética, la infraestructura y los activos estratégicos para las cadenas globales.

TTR: Brasil y México continúan siendo los mercados más profundos de la región, pero otros países han empezado a atraer capital internacional en determinados sectores. ¿Qué geografías de América Latina cree que pueden ganar protagonismo en el flujo de operaciones en el corto y medio plazo?

Brasil y México siguen siendo los pilares naturales por escala y profundidad, sin embargo veo espacio para un mayor protagonismo de Argentina, Chile y Perú. Argentina empieza a entrar más en el radar a medida que avanza una agenda promercado y aparecen proyectos relevantes en minería e infraestructura. Chile y Perú tienden a ganar atención por su exposición al cobre, al litio y a otros minerales estratégicos, algo totalmente alineado con la demanda global asociada a la transición energética y la tecnología. México sigue siendo muy relevante por el nearshoring e infraestructura, aunque con una ejecución todavía desigual. Por eso, en el corto y mediano plazo, esperaría una región todavía liderada por Brasil y México, pero con los países andinos y Argentina capturando más flujo sectorial y operaciones estratégicas.

TTR: Mirando hacia adelante, el mercado global sigue enfrentando variables relevantes como la evolución de los tipos de interés, la inflación o la estabilidad política en distintas economías. ¿Qué factores considera que serán determinantes para consolidar la recuperación del mercado de M&A en América Latina en los próximos años?

Para consolidar la recuperación del M&A en América Latina, destacaría cinco factores: caída sostenida del costo de capital, inflación bajo control, previsibilidad regulatoria, un mínimo de estabilidad política y capacidad de ejecución. El inversor puede convivir con riesgo; lo que no tolera bien es la incertidumbre sin precio y sin solución contractual. Si la región combina mejores condiciones financieras con agendas creíbles de inversión, como ya se observa en infraestructura, energía e integración comercial, el flujo puede ganar consistencia. El acuerdo Mercosur-Unión Europea también refuerza ese telón de fondo al dar más visibilidad de largo plazo a las cadenas productivas y al comercio. Pero para que esa recuperación se convierta en ciclo, será indispensable estructurar bien el riesgo del deal desde el inicio.

Ahí es donde la asesoría, la due diligence y las soluciones de transferencia de riesgo pasan a ocupar un lugar central.


Dealmaker Q&A  

TTR Dealmaker Q&A con
Ángela García, Socia de Fusiones y Adquisiciones M&A de Brigard Urrutia


Ángela García


Brigard Urrutia



TTR: El M&A es una práctica marcada por cierres intensivos, alta exigencia técnica y presión constante. Desde su experiencia, ¿cómo ha evolucionado el liderazgo femenino en el sector legal de M&A en los últimos cinco años? ¿Considera que los cambios observados responden ya a una transformación estructural del mercado o siguen siendo avances puntuales dentro de determinadas firmas o equipos?

En términos generales, el crecimiento ha sido gradual, pero sostenido en todo el sector legal. Cuando inicié mi carrera profesional, el número de mujeres socias en las firmas era muy reducido —y aún más limitado en la práctica de M&A—. Hoy, sin embargo, puedo decir con satisfacción que la mayoría de las firmas líderes en Colombia en esta área cuentan con socias mujeres.

En cuanto a las razones detrás de estos avances, si bien es cierto que ciertas dinámicas sociales han contribuido a ampliar las oportunidades de formación y desarrollo profesional para las mujeres, también es claro que las firmas que han adoptado e implementado de manera decidida políticas específicas de diversidad e inclusión han logrado avanzar a un ritmo más acelerado.

TTR: En Colombia, como en otros mercados, las mujeres representan una proporción significativa en las etapas iniciales de la carrera legal, pero el acceso a la sociatura sigue siendo reducido —en algunos estudios internacionales apenas ronda el 23%—. Desde su experiencia, ¿en qué punto del recorrido profesional se produce la mayor pérdida de talento femenino en el M&A colombiano? ¿Responde a factores estructurales del modelo de promoción, a dinámicas culturales del sector o a decisiones individuales condicionadas por el entorno?

La mayor pérdida de talento, sin duda, se presenta en el nivel de asociadas senior, que suele coincidir con la etapa en la que muchas abogadas se encuentran en sus treinta. No considero que este fenómeno responda a una única causa, sino más bien a la convergencia de distintas realidades sociales y económicas que aún no hemos logrado armonizar plenamente —y que probablemente nunca se armonizarán por completo —.

Por un lado, es una realidad que la asesoría legal en M&A es altamente demandante en términos de tiempo y disponibilidad. Por otro lado, también es cierto que la maternidad, especialmente durante los primeros años, implica una dedicación igualmente intensa en tiempo y disponibilidad.

Con el tiempo he llegado a la conclusión de que buscar culpables o atribuir esta situación exclusivamente a fallas estructurales del sistema aporta poco al debate. Una aproximación más útil, en mi opinión, es adoptar una visión pragmática: reconocer que estas tensiones existen e identificar las herramientas que permitan navegar de la mejor manera los años más exigentes.

Desde la perspectiva de las firmas, esto implica implementar políticas que no se limiten únicamente a la flexibilidad laboral, sino que también promuevan activamente la visibilización del talento femenino y su inclusión en los planes de sucesión y liderazgo. Desde la perspectiva de las mujeres, también supone reconocer que no es posible asumirlo todo al mismo tiempo y que resulta clave distribuir las responsabilidades del hogar y del cuidado con las parejas y otras redes de apoyo.

TTR: En el mercado transaccional, el liderazgo se mide por la capacidad de originar negocio y liderar operaciones de alto valor. En Colombia, ¿observan que las mujeres están accediendo de forma creciente a los mandatos estratégicos y a los deals de mayor impacto económico, o persiste una concentración masculina en las operaciones más relevantes?

No considero que la designación de asesores legales en mandatos estratégicos esté determinada por factores de género, sino principalmente por criterios de seniority y experiencia. En el mercado colombiano, el número de socias senior dedicadas a la práctica de M&A sigue siendo relativamente reducido. Sin duda, muchas de ellas han participado en transacciones de gran relevancia, pero objetivamente continúan siendo una minoría dentro del mercado.

Dicho esto, también es cierto que existe una nueva generación de mujeres —muchas de ellas socias jóvenes— que está participando activamente en algunas de las transacciones de mayor impacto económico del país. A través de estas experiencias, están adquiriendo exposición a mercados altamente sofisticados, fortaleciendo sus capacidades técnicas y construyendo su propio networking.

TTR: Desde la perspectiva de Brigard Urrutia, ¿qué medidas concretas se han implementado para fortalecer el desarrollo y posicionamiento de mujeres en el área de M&A? ¿Han identificado cambios estructurales en la forma de asignar operaciones, evaluar desempeño o construir cartera que estén influyendo en la consolidación de liderazgos femeninos?

Brigard Urrutia ha implementado diversas iniciativas orientadas a preservar y potenciar el talento femenino dentro de la firma. Al igual que en otras firmas del mercado, contamos con esquemas de flex-time y part-time que pueden ser utilizados tanto por hombres como por mujeres. Sin embargo, considero que uno de los factores más determinantes ha sido la confianza de la firma en su proceso de formación y desarrollo de líderes, evitando tomar decisiones impulsadas únicamente por métricas o estadísticas.

Puedo referirme a mi propia experiencia: cuando regresé de mi licencia de maternidad, mis socios me brindaron la confianza para reincorporarme gradualmente, a mi propio ritmo. Al mismo tiempo, me mantuvieron integrada en las conversaciones y transacciones relevantes, respetando también aquellos momentos en los que prefería tomar cierta distancia. Esa combinación de confianza, flexibilidad y acompañamiento resultó fundamental para retomar mi práctica profesional.

TTR: El mercado colombiano de M&A ha mostrado dinamismo en sectores como energía, infraestructura, tecnología, financiero y recursos naturales. ¿Existen diferencias en la presencia y liderazgo femenino según el sector? ¿Hay industrias donde el avance sea más visible o donde aún persistan mayores brechas?

No he percibido diferencias relevantes en ese sentido. Actualmente hay mujeres liderando transacciones en prácticamente todos los sectores. Si bien su número sigue siendo menor en proporción al de los hombres, esto responde a una realidad estructural del mercado en general y no a una dinámica particular de algún sector específico.

TTR: Si proyectamos el mercado a diez años, ¿qué ajustes deberían consolidarse en el modelo de promoción de los despachos colombianos —criterios de evaluación, esquemas de disponibilidad, estructuras de patrocinio interno o gestión del talento— para que el acceso de mujeres a la sociatura en M&A deje de ser una excepción estadística y se convierta en una proporción más representativa del talento disponible?

Probablemente una combinación de todas las anteriores, aunque esa sigue siendo en cierta medida la fórmula que nadie ha logrado descifrar por completo. En mi opinión, lo más importante es no perder el interés en este tipo de conversaciones, continuar midiendo los avances —y también los eventuales retrocesos— y, sobre todo, seguir visibilizando el talento femenino dentro del sector.

TTR: Mirando hacia 2026 en Colombia, ¿qué sectores anticipan que concentrarán mayor actividad en M&A y qué habilidades serán determinantes para liderar esas operaciones? ¿Consideran que el próximo ciclo transaccional puede acelerar la consolidación de una nueva generación de socias con protagonismo en los mandatos estratégicos del país?

De cara a 2026, es previsible que el sector energético continúe mostrando una actividad significativa, tanto en proyectos de energía convencional como en energías renovables y no convencionales. Asimismo, anticipamos que sectores como servicios financieros y tecnología seguirán desempeñando un papel relevante en el dinamismo del mercado.

En cuanto a la consolidación del liderazgo femenino en el mercado de M&A, el desafío principal pasa por mantener y promover la participación de mujeres en las transacciones, brindarles oportunidades reales de liderazgo y, sobre todo, visibilizar su trabajo y sus logros. En este proceso, el rol de los clientes es fundamental, ya que pueden convertirse en aliados estratégicos en la promoción y reconocimiento del talento femenino dentro de las transacciones.


English version


Ángela García


Brigard Urrutia


TTR: M&A is a practice defined by intense deal closings, high technical demands and constant pressure. Based on your experience, how has female leadership in the legal M&A sector evolved over the past five years? Do you believe the changes observed reflect a structural transformation of the market, or do they remain isolated advances within certain firms or teams?

Overall, growth has been gradual but steady across the legal sector. When I began my professional career, the number of women partners in law firms was very limited—and even more so in the M&A practice. Today, however, I can say with satisfaction that most of the leading firms in Colombia in this area have women partners.

As for the reasons behind these developments, while it is true that certain social dynamics have helped expand educational and professional opportunities for women, it is also clear that firms that have proactively adopted and implemented specific diversity and inclusion policies have progressed at a faster pace.

TTR: In Colombia, as in other markets, women represent a significant proportion at the early stages of the legal career path, yet access to partnership remains limited— in some international studies, barely reaching 23%. From your perspective, at what point in the professional trajectory does the greatest attrition of female talent occur within Colombian M&A? Is this driven by structural factors within the promotion model, cultural dynamics within the sector, or individual decisions shaped by the broader environment?

The greatest loss of talent undoubtedly occurs at the senior associate level, which often coincides with the stage when many women lawyers are in their thirties. I do not believe this phenomenon can be attributed to a single cause; rather, it reflects the convergence of different social and economic realities that we have not yet been able to fully reconcile—and likely never will completely.

On the one hand, legal advisory work in M&A is highly demanding in terms of time and availability. On the other hand, motherhood—particularly during the early years—also requires an equally intense commitment of time and availability.

Over time, I have come to the conclusion that attributing this situation solely to structural flaws in the system does little to advance the discussion. In my view, a more constructive approach is to adopt a pragmatic perspective: acknowledge that these tensions exist and identify the tools that allow professionals to navigate the most demanding years as effectively as possible.

From the perspective of law firms, this means implementing policies that go beyond simple workplace flexibility and actively promote the visibility of female talent and its inclusion in leadership and succession planning. From the perspective of women professionals, it also means recognizing that it is not possible to do everything at the same time and that sharing household and caregiving responsibilities with partners and other support networks is essential.

TTR: In the transactional market, leadership is measured by the ability to originate business and lead high-value transactions. In Colombia, are women increasingly gaining access to strategic mandates and the most economically significant deals, or does a predominantly male concentration persist in the most relevant transactions?

I do not believe that the appointment of legal advisors in strategic mandates is determined by gender considerations, but rather by seniority and experience. In the Colombian market, the number of senior women partners dedicated to the M&A practice remains relatively limited. While many of them have undoubtedly been involved in highly significant transactions, they still represent a minority within the market.

That said, it is also true that a new generation of women—many of them younger partners—is actively participating in some of the most economically significant transactions in the country. Through these experiences, they are gaining exposure to highly sophisticated markets, strengthening their technical capabilities, and building their own professional networks.

TTR: From the perspective of Brigard Urrutia, what concrete measures have been implemented to strengthen the development and positioning of women within the M&A practice? Have you identified structural changes in the allocation of transactions, performance evaluation, or portfolio-building processes that are contributing to the consolidation of female leadership?

Brigard Urrutia has implemented several initiatives aimed at preserving and strengthening female talent within the firm. As is the case with other firms in the market, we offer flex-time and part-time arrangements that can be used by both men and women. However, I believe that one of the most decisive factors has been the firm’s confidence in its process for developing and nurturing leaders, without allowing decisions to be driven solely by metrics or statistics.

I can speak from my own experience: when I returned from maternity leave, my partners gave me the trust and flexibility to reintegrate gradually and at my own pace. At the same time, they ensured that I remained involved in key conversations and transactions, while also respecting the moments when I preferred to step back. That combination of trust, flexibility, and support was fundamental in allowing me to successfully resume my professional practice.

TTR: The Colombian M&A market has shown dynamism in sectors such as energy, infrastructure, technology, financial services and natural resources. Are there differences in female presence and leadership depending on the sector? Are there industries where progress is more visible, or where wider gaps still persist?

I have not perceived any significant differences in that regard. Today, women are leading transactions across virtually all sectors. While their numbers remain lower compared to men, this reflects a broader structural reality of the market rather than a dynamic specific to any particular sector.

TTR: Looking ahead over the next ten years, what adjustments should be consolidated within the promotion model of Colombian law firms — including evaluation criteria, availability expectations, internal sponsorship structures, or talent management frameworks — so that women’s access to partnership in M&A ceases to be a statistical exception and becomes a more representative proportion of the available talent?

Probably a combination of all of the above, although this remains, to some extent, a formula that no one has fully managed to decipher. In my view, the most important thing is not to lose momentum in these conversations, to continue measuring progress—while also acknowledging potential setbacks—and, above all, to keep making female talent visible within the sector.

TTR: Looking toward 2026 in Colombia, which sectors do you anticipate will concentrate the greatest M&A activity, and which skills will be decisive in leading those transactions? Do you believe the next transactional cycle could accelerate the consolidation of a new generation of female partners playing a leading role in the country’s strategic mandates?

Looking ahead to 2026, the energy sector is expected to continue showing significant activity, both in conventional energy and in renewable energy. Likewise, sectors such as financial services and technology are anticipated to remain key drivers of market activity.

With respect to consolidating female leadership in the M&A market, the main challenge lies in maintaining and promoting the participation of women in transactions, providing them with real opportunities to lead deals, and, above all, making their work and achievements visible. In this effort, the role of clients is fundamental, as they can become strategic allies in promoting and recognizing female talent within transactions.