Dealmaker Q&A

TTR Dealmaker Q&A con Mauricio Concha Zegarra, vicepresidente senior, y Eduardo Campos, presidente ejecutivo de APOYO Consultoría

Mauricio Concha Zegarra
Vicepresidente senior de APOYO Consultoría

Mauricio Concha Zegarra es vicepresidente senior de APOYO Consultoria y líder de su boutique de banca de inversión, firma miembro de Oaklins en Perú. Ha liderado y participado en procesos de M&A, reestructuraciones y situaciones especiales, valorizaciones, fairness opinions, levantamiento de capital y emisiones de deuda en Estados Unidos, Europa y América Latina cubriendo múltiples industrias, incluyendo servicios financieros, FinTech, logística, industriales y telecomunicaciones. Tiene un MBA de la Escuela de Negocios de Harvard, una certificación de Financial Risk Manager – Global Association of Risk Professionals (GARP) y licenciado en Economía de la Universidad del Pacífico.

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Eduardo Campos
Presidente ejecutivo de APOYO Consultoría

Es socio y presidente ejecutivo de APOYO Consultoría desde el 2025.  Anteriormente, se desempeñó como socio responsable del equipo de Finanzas Corporativas, donde su experiencia abarcó desde el asesoramiento en operaciones de M&A hasta la dirección de procesos de reestructuraciones de capital de empresas. Ha asesorado a clientes de diversos sectores, con especial atención a los servicios financieros, retail y salud. En los últimos años, ha liderado más de veinte (20) transacciones en diferentes sectores. Antes de incorporarse a APOYO en 1994, Eduardo trabajó en la división de estudios económicos del Banco Central. Es bachiller en Economía por la Universidad Pontificia Católica del Perú y tiene un máster en Economía por la Universidad de Western Ontario, Canadá.


TTR: ¿Cómo ven el panorama de M&A en América Latina este año, considerando un mercado más selectivo, con menor volumen, pero mayor tamaño de operaciones y un fuerte peso del capital internacional?

El mercado de M&A en América Latina está entrando en una etapa más selectiva, pero no necesariamente menos dinámica. De hecho, durante los últimos trimestres hemos visto una recuperación de la actividad respecto a niveles prepandemia, especialmente en operaciones de mayor escala y en sectores estratégicos como energía, infraestructura, telecomunicaciones, minería y servicios financieros.

América Latina sigue siendo atractiva para capital internacional por varias razones estructurales: brechas relevantes en infraestructura y digitalización, una clase media todavía en expansión en ciertos mercados, abundancia de recursos naturales críticos para la transición energética y oportunidades de consolidación en industrias fragmentadas. Todo ello genera espacio para tasas de crecimiento superiores a las de mercados desarrollados.

Lo que observamos es un mercado con transacciones de mayor tamaño. Los inversionistas particularmente internacionales están priorizando activos líderes, con ventajas competitivas claras, capacidad de expansión regional que permita acelerar crecimiento y generación resiliente de caja – un claro “flight to quality” en M&A.

El principal cambio frente a años anteriores es la mayor rigurosidad en el proceso de inversión. Tanto inversionistas estratégicos como financieros están siendo mucho más disciplinados en el análisis de sinergias y creación de valor post-transacción. Los procesos toman más tiempo, las ofertas indicativas son más trabajadas y existe un foco mucho mayor en el due diligence operativo, regulatorio y comercial.

Finalmente, en mercados como Perú y Colombia, creemos que una mayor estabilidad política podría convertirse en un catalizador relevante para reactivar aún más la actividad de M&A durante los próximos años.

TTR: En términos sectoriales, ¿qué industrias están liderando hoy el flujo de transacciones en Perú como energía, minería, infraestructura, inmobiliario, consumo o fintech y dónde están viendo las oportunidades más claras de creación de valor?

En Perú, las transacciones se están concentrando principalmente en sectores donde el país tiene ventajas competitivas estructurales y una tesis clara de crecimiento de largo plazo: energía, minería, infraestructura, logística y recursos naturales.

Energía ha sido uno de los sectores más activos en los últimos meses, con operaciones relevantes como la adquisición de Orygen por Grupo Romero y la compra de una participación en Inkia Energy por CPPIB. Esto refleja una tendencia regional y global: el creciente apetito por activos vinculados a generación eléctrica, transición energética y estabilidad de flujos de caja de largo plazo.

Minería y los servicios a la minería continúan siendo un sector central para el mercado peruano, particularmente por el posicionamiento del país en cobre y otros minerales estratégicos vinculados a electrificación, inteligencia artificial y transición energética. Perú sigue siendo uno de los mercados más relevantes en este sector.

También vemos oportunidades cada vez más importantes en infraestructura y logística. El desarrollo del Puerto de Chancay tiene el potencial de posicionar al Perú como un hub logístico relevante para la costa oeste de Sudamérica, generando oportunidades de inversión no solo en transporte y almacenamiento, sino también en servicios conexos, industria, comercio exterior y desarrollo inmobiliario industrial.

En términos de creación de valor, hoy vemos que el foco está menos en crecimiento financiero y mucho más en transformación operativa y estratégica. Las mayores oportunidades están en compañías con activos sólidos, pero con espacio para mejorar el gobierno corporativo, eficiencias, digitalización, y estructura de capital. Esto es especialmente evidente en el middle market peruano, donde muchas empresas familiares tienen negocios muy competitivos y están en procesos de profesionalización para atraer capital internacional.

TTR: En un contexto donde sectores como tecnología, energía y servicios financieros concentran el interés inversor global, ¿qué está haciendo Perú para posicionarse competitivamente dentro de esos verticales frente a otros mercados de la región?

Perú mantiene una posición competitiva relevante dentro de la región, especialmente en sectores donde tiene ventajas estructurales claras como energía, minería, infraestructura y recursos naturales. La presencia sostenida de capital extranjero particularmente de inversionistas asiáticos y fondos globales confirma que el país continúa siendo visto como una plataforma atractiva para inversiones de largo plazo.

Uno de los principales atributos del Perú sigue siendo su estabilidad macroeconómica relativa frente a otros mercados de la región. Niveles de inflación más controlados, estabilidad cambiaria y una tradición de disciplina fiscal generan mayor confianza para el inversionista internacional, especialmente en un entorno global donde el costo de capital sigue siendo más exigente.

Sin embargo, para fortalecer aún más su posicionamiento regional, el país necesita avanzar en mayor predictibilidad regulatoria, acelerar procesos asociados a permisos y destrabar proyectos de inversión relevantes.

En energía y minería, Perú tiene una oportunidad relevante por la demanda global asociada a transición energética, electrificación e inteligencia artificial. El interés por cobre seguirá posicionando al país como un actor estratégico dentro de las cadenas globales de suministro.

En tecnología y servicios financieros, vemos una oportunidad importante vinculada a la baja penetración financiera y los altos niveles de informalidad. Lo cual abre el espacio para el desarrollo de fintechs y plataformas tecnológicas enfocadas en pagos, crédito alternativo, infraestructura financiera, soluciones B2B y digitalización de pymes. Más que competir por tamaño de mercado frente a países como Brasil o México, Perú puede posicionarse como un mercado con alto potencial de crecimiento y espacio para emprender.

Finalmente, desde el sector privado, la preparación de las compañías será cada vez más determinante para atraer capital. Hoy los inversionistas buscan empresas con un buen gobierno corporativo, capacidades digitales y métricas claras de creación de valor.

TTR: Dado el protagonismo de sectores como transición energética, data centers e infraestructuras, ¿dónde identifican ustedes el mayor gap entre percepción de riesgo y oportunidad real para los inversores en Perú?

En sectores vinculados a energía e infraestructura, uno de los principales gaps entre percepción de riesgo y oportunidad real sigue siendo el componente regulatorio y de ejecución. Esto está asociado principalmente a procesos de permisos, renovaciones de concesiones y adendas, así como a los tiempos requeridos para llevar proyectos a operación. Sin embargo, muchos inversionistas con experiencia en mercados emergentes entienden que estos riesgos son gestionables y que, precisamente por esa percepción de complejidad, existen oportunidades para adquirir activos estratégicos con mejores retornos relativos frente a mercados más desarrollados.

En infraestructura digital y data centers, la brecha es distinta y está más relacionada con escala y madurez del mercado. América Latina todavía tiene una oferta limitada de plataformas regionales suficientemente grandes para absorber la creciente demanda por conectividad, almacenamiento de datos, servicios cloud e inteligencia artificial. Perú aún está en una etapa temprana de desarrollo en este segmento lo cual abre oportunidades atractivas para inversionistas con visión de largo plazo que puedan construir escala mediante adquisiciones pequeñas y estrategias de consolidación / add-ons.

En ambos casos, la estructuración de las transacciones se ha vuelto un elemento central para cerrar operaciones y reducir brechas entre compradores y vendedores. Hoy vemos procesos con mayor nivel de due diligence, estructuras de adquisición gradual, earnouts, joint ventures y uso creciente de seguros de R&W. Este tipo de herramientas está ganando relevancia en la región porque permite ejecutar transacciones en entornos más exigentes sin frenar el apetito de inversión de largo plazo.

TTR: De cara al segundo semestre, ¿cuáles serán los principales desafíos para APOYO Consultoría en términos de ejecución, pipeline y cierre de operaciones en un entorno de mayor exigencia por parte de los inversores?

Actualmente estamos viendo un pipeline dinámico e interesante, en un entorno donde los procesos son más exigentes y toman más tiempo que hace algunos años. Los inversionistas están realizando due diligence mucho más profundo, los comités de inversión requieren mayor visibilidad sobre riesgos y creación de valor, y existe una disciplina mucho más marcada en la valorización y estructuración de la transacción.

Por ello nosotros elevamos el nivel de preparación de cada proceso. Hoy ya no basta con presentar una compañía atractiva; es necesario construir una tesis de inversión sólida, anticipar contingencias, preparar información financiera y operativa de alta calidad y diseñar estructuras que funcionen tanto para compradores como vendedores. En ese contexto, el enfoque multidisciplinario de APOYO Consultoría es especialmente relevante, porque nos permite complementar la asesoría financiera con capacidades sectoriales, regulatorias y estratégicas. Además, a través de nuestra plataforma global de Oaklins, accedemos a compradores internacionales y experiencia sectorial especializada que amplía de manera importante el alcance en los procesos.

También estamos utilizando cada vez más herramientas orientadas a reducir fricción y aumentar la probabilidad de cierre. Procesos que incorporar un vendor due diligence y análisis de riesgos regulatorios permiten anticipar contingencias antes de salir al mercado. Asimismo, estructuras como adquisiciones parciales y/o earnouts están ganando relevancia porque ayudan a cerrar brechas de valorización y facilitan acuerdos en un entorno más riguroso.

Dealmaker Q&A

TTR Dealmaker Q&A con Pedro da Costa, especialista en M&A y Transaction Solutions en Aon


Pedro Costa


Aon Latinoamérica



TTR: El aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a situar el riesgo geopolítico en el centro de los mercados globales, con posibles implicaciones en energía, inflación y estabilidad financiera. ¿Cómo pueden trasladarse este tipo de shocks geopolíticos al mercado de M&A en América Latina? ¿Cree que los inversores están incorporando este tipo de riesgos de forma más estructural en sus decisiones de inversión?

En general, estos shocks llegan al M&A latinoamericano a través del costo de capital, de la tasa de cambio, y de la confianza. Cuando la tensión geopolítica presiona el petróleo, la logística y la inflación, el inversor reprecia todo el riesgo, extiende la due diligence y se vuelve más selectivo al asignar capital. En América Latina, eso impacta sobre todo a sectores intensivos en energía, importaciones o deuda. Pero la región también puede capturar valor en energía, minería y cadenas estratégicas, porque el inversor global busca diversificar suministro.

Lo que el mercado revela es que estos riesgos ya se están incorporando de forma más estructural, dejando de ser un tema coyuntural para formar parte del modelo, de los contratos y de la gobernanza de los deals. Nuestra práctica de Transaction Solutions en Aon se vuelve clave, ya que hoy cerrar una operación exige convertir incertidumbre en riesgo medible, asignable y, principalmente, asegurable.

TTR: Tras varios años marcados por el ajuste monetario global y la volatilidad macroeconómica, el mercado de M&A ha mostrado señales de reactivación en distintos mercados. Desde su perspectiva, ¿qué balance hace del comportamiento del mercado transaccional en América Latina en lo que va de 2026? ¿Observa un cambio estructural en el apetito inversor o todavía predomina un entorno de prudencia?

Veo 2026 como un año de reactivación, pero con selectividad. El mercado muestra una disminución en volumen de transacciones en Latinoamerica, aunque con un aumento del movilizado, lo que indica menos operaciones, pero de mayor tamaño, más estratégicas y disciplinadas. Eso encaja con el contexto macro de crecimiento regional moderado, con mejora de las condiciones financieras y con una volatilidad externa exigiendo prudencia. Así, estamos en un ciclo de apetito restrictivo, con inversores dispuestos a ejecutar, siempre que haya claridad sobre la tesis, el precio, la gobernanza y la protección de riesgos. En otras palabras, sí hay recuperación, pero una recuperación más criteriosa que expansiva.

TTR: En ciclos de mayor incertidumbre, la gestión del riesgo se vuelve un factor determinante para cerrar operaciones. ¿Hasta qué punto herramientas como los seguros de representaciones y garantías u otras soluciones de mitigación de riesgo están influyendo hoy en la capacidad de los inversores para ejecutar transacciones?

Desde mi análisis, lo que detecto es un cambio estructural, no solamente coyuntural. A lo largo de las últimas décadas, crisis como la subprime, grandes desastres ambientales o eventos cibernéticos relevantes, dejaron claro que el riesgo ya no es un tema periférico, pero que tiene la capacidad de destruir valor, generar pasivos millonarios, interrumpir operaciones, comprometer tesis de inversiones, entre otras consecuencias. Por eso herramientas de mitigación, análisis y transferencia de riesgos pasaron a formar parte de la estrategia de inversión, de la due diligence y de la negociación contractual. Hoy ayudan a los inversores a poner mejor precio a la incertidumbre, proteger el downside y destrabar operaciones en entornos más complejos.

En ese contexto, las capacidades de Aon en M&A and Transaction Solutions también evolucionaron. Actuamos como trusted advisor, con análisis de riesgo cada vez más profundos, utilizando la tecnología y datos a favor de una estructuración tailor-made, apoyando a nuestros clientes a transformar riesgo en oportunidad y a tomar mejores decisiones con claridad y confianza. Entonces, cuando hablamos de seguros de Representaciones y Garantía (Reps & Warranties Insurance), Tax, Contigent, Ambiental, Cyber, etc, hablamos además de protección, de ejecución, gobernanza y estrategia. Y así, el riesgo pasó a ser una variable central de inversión.

TTR: Desde una perspectiva sectorial, algunos segmentos han demostrado mayor resiliencia en los últimos años, como energía, infraestructuras, tecnología o salud. ¿Qué sectores cree que concentrarán mayor actividad transaccional en América Latina en los próximos trimestres y qué factores están impulsando ese interés inversor?

Veo cuatro sectores con mayor probabilidad de concentrar actividad: energía, infraestructura, minerales críticos y activos vinculados a la digitalización. Energía e infraestructura siguen fuertes porque la seguridad energética volvió al centro de la agenda y la región necesita inversión en generación, respaldo, transmisión y logística. Minería y minerales críticos ganan protagonismo por la demanda estructural de cobre, litio y tierras raras asociada a la electrificación, los data centers y la IA. Y lo digital sigue siendo muy atractivo también por el avance de los data centers y la conectividad. Salud continúa siendo defensivo, pero hoy el gran imán de capital me parece estar más vinculado a la transición energética, la infraestructura y los activos estratégicos para las cadenas globales.

TTR: Brasil y México continúan siendo los mercados más profundos de la región, pero otros países han empezado a atraer capital internacional en determinados sectores. ¿Qué geografías de América Latina cree que pueden ganar protagonismo en el flujo de operaciones en el corto y medio plazo?

Brasil y México siguen siendo los pilares naturales por escala y profundidad, sin embargo veo espacio para un mayor protagonismo de Argentina, Chile y Perú. Argentina empieza a entrar más en el radar a medida que avanza una agenda promercado y aparecen proyectos relevantes en minería e infraestructura. Chile y Perú tienden a ganar atención por su exposición al cobre, al litio y a otros minerales estratégicos, algo totalmente alineado con la demanda global asociada a la transición energética y la tecnología. México sigue siendo muy relevante por el nearshoring e infraestructura, aunque con una ejecución todavía desigual. Por eso, en el corto y mediano plazo, esperaría una región todavía liderada por Brasil y México, pero con los países andinos y Argentina capturando más flujo sectorial y operaciones estratégicas.

TTR: Mirando hacia adelante, el mercado global sigue enfrentando variables relevantes como la evolución de los tipos de interés, la inflación o la estabilidad política en distintas economías. ¿Qué factores considera que serán determinantes para consolidar la recuperación del mercado de M&A en América Latina en los próximos años?

Para consolidar la recuperación del M&A en América Latina, destacaría cinco factores: caída sostenida del costo de capital, inflación bajo control, previsibilidad regulatoria, un mínimo de estabilidad política y capacidad de ejecución. El inversor puede convivir con riesgo; lo que no tolera bien es la incertidumbre sin precio y sin solución contractual. Si la región combina mejores condiciones financieras con agendas creíbles de inversión, como ya se observa en infraestructura, energía e integración comercial, el flujo puede ganar consistencia. El acuerdo Mercosur-Unión Europea también refuerza ese telón de fondo al dar más visibilidad de largo plazo a las cadenas productivas y al comercio. Pero para que esa recuperación se convierta en ciclo, será indispensable estructurar bien el riesgo del deal desde el inicio.

Ahí es donde la asesoría, la due diligence y las soluciones de transferencia de riesgo pasan a ocupar un lugar central.


Dealmaker Q&A  

TTR Dealmaker Q&A con
Ángela García, Socia de Fusiones y Adquisiciones M&A de Brigard Urrutia


Ángela García


Brigard Urrutia



TTR: El M&A es una práctica marcada por cierres intensivos, alta exigencia técnica y presión constante. Desde su experiencia, ¿cómo ha evolucionado el liderazgo femenino en el sector legal de M&A en los últimos cinco años? ¿Considera que los cambios observados responden ya a una transformación estructural del mercado o siguen siendo avances puntuales dentro de determinadas firmas o equipos?

En términos generales, el crecimiento ha sido gradual, pero sostenido en todo el sector legal. Cuando inicié mi carrera profesional, el número de mujeres socias en las firmas era muy reducido —y aún más limitado en la práctica de M&A—. Hoy, sin embargo, puedo decir con satisfacción que la mayoría de las firmas líderes en Colombia en esta área cuentan con socias mujeres.

En cuanto a las razones detrás de estos avances, si bien es cierto que ciertas dinámicas sociales han contribuido a ampliar las oportunidades de formación y desarrollo profesional para las mujeres, también es claro que las firmas que han adoptado e implementado de manera decidida políticas específicas de diversidad e inclusión han logrado avanzar a un ritmo más acelerado.

TTR: En Colombia, como en otros mercados, las mujeres representan una proporción significativa en las etapas iniciales de la carrera legal, pero el acceso a la sociatura sigue siendo reducido —en algunos estudios internacionales apenas ronda el 23%—. Desde su experiencia, ¿en qué punto del recorrido profesional se produce la mayor pérdida de talento femenino en el M&A colombiano? ¿Responde a factores estructurales del modelo de promoción, a dinámicas culturales del sector o a decisiones individuales condicionadas por el entorno?

La mayor pérdida de talento, sin duda, se presenta en el nivel de asociadas senior, que suele coincidir con la etapa en la que muchas abogadas se encuentran en sus treinta. No considero que este fenómeno responda a una única causa, sino más bien a la convergencia de distintas realidades sociales y económicas que aún no hemos logrado armonizar plenamente —y que probablemente nunca se armonizarán por completo —.

Por un lado, es una realidad que la asesoría legal en M&A es altamente demandante en términos de tiempo y disponibilidad. Por otro lado, también es cierto que la maternidad, especialmente durante los primeros años, implica una dedicación igualmente intensa en tiempo y disponibilidad.

Con el tiempo he llegado a la conclusión de que buscar culpables o atribuir esta situación exclusivamente a fallas estructurales del sistema aporta poco al debate. Una aproximación más útil, en mi opinión, es adoptar una visión pragmática: reconocer que estas tensiones existen e identificar las herramientas que permitan navegar de la mejor manera los años más exigentes.

Desde la perspectiva de las firmas, esto implica implementar políticas que no se limiten únicamente a la flexibilidad laboral, sino que también promuevan activamente la visibilización del talento femenino y su inclusión en los planes de sucesión y liderazgo. Desde la perspectiva de las mujeres, también supone reconocer que no es posible asumirlo todo al mismo tiempo y que resulta clave distribuir las responsabilidades del hogar y del cuidado con las parejas y otras redes de apoyo.

TTR: En el mercado transaccional, el liderazgo se mide por la capacidad de originar negocio y liderar operaciones de alto valor. En Colombia, ¿observan que las mujeres están accediendo de forma creciente a los mandatos estratégicos y a los deals de mayor impacto económico, o persiste una concentración masculina en las operaciones más relevantes?

No considero que la designación de asesores legales en mandatos estratégicos esté determinada por factores de género, sino principalmente por criterios de seniority y experiencia. En el mercado colombiano, el número de socias senior dedicadas a la práctica de M&A sigue siendo relativamente reducido. Sin duda, muchas de ellas han participado en transacciones de gran relevancia, pero objetivamente continúan siendo una minoría dentro del mercado.

Dicho esto, también es cierto que existe una nueva generación de mujeres —muchas de ellas socias jóvenes— que está participando activamente en algunas de las transacciones de mayor impacto económico del país. A través de estas experiencias, están adquiriendo exposición a mercados altamente sofisticados, fortaleciendo sus capacidades técnicas y construyendo su propio networking.

TTR: Desde la perspectiva de Brigard Urrutia, ¿qué medidas concretas se han implementado para fortalecer el desarrollo y posicionamiento de mujeres en el área de M&A? ¿Han identificado cambios estructurales en la forma de asignar operaciones, evaluar desempeño o construir cartera que estén influyendo en la consolidación de liderazgos femeninos?

Brigard Urrutia ha implementado diversas iniciativas orientadas a preservar y potenciar el talento femenino dentro de la firma. Al igual que en otras firmas del mercado, contamos con esquemas de flex-time y part-time que pueden ser utilizados tanto por hombres como por mujeres. Sin embargo, considero que uno de los factores más determinantes ha sido la confianza de la firma en su proceso de formación y desarrollo de líderes, evitando tomar decisiones impulsadas únicamente por métricas o estadísticas.

Puedo referirme a mi propia experiencia: cuando regresé de mi licencia de maternidad, mis socios me brindaron la confianza para reincorporarme gradualmente, a mi propio ritmo. Al mismo tiempo, me mantuvieron integrada en las conversaciones y transacciones relevantes, respetando también aquellos momentos en los que prefería tomar cierta distancia. Esa combinación de confianza, flexibilidad y acompañamiento resultó fundamental para retomar mi práctica profesional.

TTR: El mercado colombiano de M&A ha mostrado dinamismo en sectores como energía, infraestructura, tecnología, financiero y recursos naturales. ¿Existen diferencias en la presencia y liderazgo femenino según el sector? ¿Hay industrias donde el avance sea más visible o donde aún persistan mayores brechas?

No he percibido diferencias relevantes en ese sentido. Actualmente hay mujeres liderando transacciones en prácticamente todos los sectores. Si bien su número sigue siendo menor en proporción al de los hombres, esto responde a una realidad estructural del mercado en general y no a una dinámica particular de algún sector específico.

TTR: Si proyectamos el mercado a diez años, ¿qué ajustes deberían consolidarse en el modelo de promoción de los despachos colombianos —criterios de evaluación, esquemas de disponibilidad, estructuras de patrocinio interno o gestión del talento— para que el acceso de mujeres a la sociatura en M&A deje de ser una excepción estadística y se convierta en una proporción más representativa del talento disponible?

Probablemente una combinación de todas las anteriores, aunque esa sigue siendo en cierta medida la fórmula que nadie ha logrado descifrar por completo. En mi opinión, lo más importante es no perder el interés en este tipo de conversaciones, continuar midiendo los avances —y también los eventuales retrocesos— y, sobre todo, seguir visibilizando el talento femenino dentro del sector.

TTR: Mirando hacia 2026 en Colombia, ¿qué sectores anticipan que concentrarán mayor actividad en M&A y qué habilidades serán determinantes para liderar esas operaciones? ¿Consideran que el próximo ciclo transaccional puede acelerar la consolidación de una nueva generación de socias con protagonismo en los mandatos estratégicos del país?

De cara a 2026, es previsible que el sector energético continúe mostrando una actividad significativa, tanto en proyectos de energía convencional como en energías renovables y no convencionales. Asimismo, anticipamos que sectores como servicios financieros y tecnología seguirán desempeñando un papel relevante en el dinamismo del mercado.

En cuanto a la consolidación del liderazgo femenino en el mercado de M&A, el desafío principal pasa por mantener y promover la participación de mujeres en las transacciones, brindarles oportunidades reales de liderazgo y, sobre todo, visibilizar su trabajo y sus logros. En este proceso, el rol de los clientes es fundamental, ya que pueden convertirse en aliados estratégicos en la promoción y reconocimiento del talento femenino dentro de las transacciones.


English version


Ángela García


Brigard Urrutia


TTR: M&A is a practice defined by intense deal closings, high technical demands and constant pressure. Based on your experience, how has female leadership in the legal M&A sector evolved over the past five years? Do you believe the changes observed reflect a structural transformation of the market, or do they remain isolated advances within certain firms or teams?

Overall, growth has been gradual but steady across the legal sector. When I began my professional career, the number of women partners in law firms was very limited—and even more so in the M&A practice. Today, however, I can say with satisfaction that most of the leading firms in Colombia in this area have women partners.

As for the reasons behind these developments, while it is true that certain social dynamics have helped expand educational and professional opportunities for women, it is also clear that firms that have proactively adopted and implemented specific diversity and inclusion policies have progressed at a faster pace.

TTR: In Colombia, as in other markets, women represent a significant proportion at the early stages of the legal career path, yet access to partnership remains limited— in some international studies, barely reaching 23%. From your perspective, at what point in the professional trajectory does the greatest attrition of female talent occur within Colombian M&A? Is this driven by structural factors within the promotion model, cultural dynamics within the sector, or individual decisions shaped by the broader environment?

The greatest loss of talent undoubtedly occurs at the senior associate level, which often coincides with the stage when many women lawyers are in their thirties. I do not believe this phenomenon can be attributed to a single cause; rather, it reflects the convergence of different social and economic realities that we have not yet been able to fully reconcile—and likely never will completely.

On the one hand, legal advisory work in M&A is highly demanding in terms of time and availability. On the other hand, motherhood—particularly during the early years—also requires an equally intense commitment of time and availability.

Over time, I have come to the conclusion that attributing this situation solely to structural flaws in the system does little to advance the discussion. In my view, a more constructive approach is to adopt a pragmatic perspective: acknowledge that these tensions exist and identify the tools that allow professionals to navigate the most demanding years as effectively as possible.

From the perspective of law firms, this means implementing policies that go beyond simple workplace flexibility and actively promote the visibility of female talent and its inclusion in leadership and succession planning. From the perspective of women professionals, it also means recognizing that it is not possible to do everything at the same time and that sharing household and caregiving responsibilities with partners and other support networks is essential.

TTR: In the transactional market, leadership is measured by the ability to originate business and lead high-value transactions. In Colombia, are women increasingly gaining access to strategic mandates and the most economically significant deals, or does a predominantly male concentration persist in the most relevant transactions?

I do not believe that the appointment of legal advisors in strategic mandates is determined by gender considerations, but rather by seniority and experience. In the Colombian market, the number of senior women partners dedicated to the M&A practice remains relatively limited. While many of them have undoubtedly been involved in highly significant transactions, they still represent a minority within the market.

That said, it is also true that a new generation of women—many of them younger partners—is actively participating in some of the most economically significant transactions in the country. Through these experiences, they are gaining exposure to highly sophisticated markets, strengthening their technical capabilities, and building their own professional networks.

TTR: From the perspective of Brigard Urrutia, what concrete measures have been implemented to strengthen the development and positioning of women within the M&A practice? Have you identified structural changes in the allocation of transactions, performance evaluation, or portfolio-building processes that are contributing to the consolidation of female leadership?

Brigard Urrutia has implemented several initiatives aimed at preserving and strengthening female talent within the firm. As is the case with other firms in the market, we offer flex-time and part-time arrangements that can be used by both men and women. However, I believe that one of the most decisive factors has been the firm’s confidence in its process for developing and nurturing leaders, without allowing decisions to be driven solely by metrics or statistics.

I can speak from my own experience: when I returned from maternity leave, my partners gave me the trust and flexibility to reintegrate gradually and at my own pace. At the same time, they ensured that I remained involved in key conversations and transactions, while also respecting the moments when I preferred to step back. That combination of trust, flexibility, and support was fundamental in allowing me to successfully resume my professional practice.

TTR: The Colombian M&A market has shown dynamism in sectors such as energy, infrastructure, technology, financial services and natural resources. Are there differences in female presence and leadership depending on the sector? Are there industries where progress is more visible, or where wider gaps still persist?

I have not perceived any significant differences in that regard. Today, women are leading transactions across virtually all sectors. While their numbers remain lower compared to men, this reflects a broader structural reality of the market rather than a dynamic specific to any particular sector.

TTR: Looking ahead over the next ten years, what adjustments should be consolidated within the promotion model of Colombian law firms — including evaluation criteria, availability expectations, internal sponsorship structures, or talent management frameworks — so that women’s access to partnership in M&A ceases to be a statistical exception and becomes a more representative proportion of the available talent?

Probably a combination of all of the above, although this remains, to some extent, a formula that no one has fully managed to decipher. In my view, the most important thing is not to lose momentum in these conversations, to continue measuring progress—while also acknowledging potential setbacks—and, above all, to keep making female talent visible within the sector.

TTR: Looking toward 2026 in Colombia, which sectors do you anticipate will concentrate the greatest M&A activity, and which skills will be decisive in leading those transactions? Do you believe the next transactional cycle could accelerate the consolidation of a new generation of female partners playing a leading role in the country’s strategic mandates?

Looking ahead to 2026, the energy sector is expected to continue showing significant activity, both in conventional energy and in renewable energy. Likewise, sectors such as financial services and technology are anticipated to remain key drivers of market activity.

With respect to consolidating female leadership in the M&A market, the main challenge lies in maintaining and promoting the participation of women in transactions, providing them with real opportunities to lead deals, and, above all, making their work and achievements visible. In this effort, the role of clients is fundamental, as they can become strategic allies in promoting and recognizing female talent within transactions.

Dealmaker Q&A

TTR Dealmaker Q&A con Teresa Zueco, socia de M&A en Squire Patton Boggs


Teresa Zueco


Squire Patton Boggs



TTR: El M&A es una práctica marcada por cierres intensivos, disponibilidad permanente y presión constante. En lo referente a las perspectivas de género en el mercado transaccional, ¿cree que existe una brecha de género en el sector legal de M&A?¿Ha cambiado algo estructuralmente en los últimos cinco años o seguimos ante soluciones individuales más que sistémicas?

La exigencia de tiempo y disponibilidad que requiere el M&A afecta a todos los profesionales que trabajan en el sector, con independencia de su género. Desde mi experiencia, no creo que pueda hablarse de una brecha de género. La progresión profesional está vinculada al rendimiento, la capacidad técnica, la capacidad comercial, la gestión de equipos y la relación con clientes. Creo que el criterio predominante es el mérito y la aportación de valor.

En los últimos cinco años sí se ha producido una evolución, pero en términos de cultura organizativa: mayor flexibilidad y una gestión más eficiente de los tiempos. Estos cambios no responden a una lógica de género, sino a una evolución en el ejercicio de la profesión. A mi juicio el género no es – ni debería ser – un factor diferencial. Lo determinante es la excelencia técnica y la capacidad de generar confianza.

TTR: Si las mujeres son mayoría en las etapas iniciales de la abogacía, pero solo alrededor del 23% alcanza la sociatura en grandes firmas, ¿dónde se produce la mayor pérdida de talento femenino? ¿Es una cuestión de cultura, modelo de promoción, falta de patrocinio interno o autoexigencia diferencial?

Creo que el dato hay que contextualizarlo: las abogadas no representan el 50% del pool real de seniors elegibles para la sociatura. Las abogadas son un 30% del pool de seniors, así que si hay un 23% de abogadas que llegan a socia, no hay una infrarrepresentación en la decisión final.

A mi juicio, la mayor pérdida de talento femenino no se produce en el momento del partnership, sino antes. El embudo se estrecha en la transición a asociada senior/counsel, en años en los que coinciden exigencias profesionales máximas con decisiones personales relevantes. No creo que el problema principal sea un modelo formal de promoción, sino factores acumulativos: expectativa de disponibilidad total, exposición a asuntos o clientes, patrocinio/mentoring interno, pero sobre todo la decisión individual de cada abogada.  Si queremos más socias, hay que actuar en el pipeline varios años antes para que haya más abogadas que quieran y trabajen para ser socias, no en el comité de promoción.

TTR: ¿Qué acciones proactivas está llevando a cabo Squire Patton Boggs para garantizar la igualdad de condiciones para las mujeres en el liderazgo del sector legal en M&A?

En Squire Patton Boggs los procesos de promoción, liderazgo y asignación de oportunidades se rigen por criterios transparentes de forma que las oportunidades dependen sólo del mérito, la capacidad de generación de negocio y el liderazgo demostrado.

TTR: Sectores como tecnología, energía, infraestructuras y salud han protagonizado buena parte del dinamismo transaccional reciente. ¿Observa diferencias en la presencia y liderazgo femenino según el sector? ¿Existen áreas donde el avance sea más evidente?

En mi experiencia, más que diferencias estrictamente sectoriales, lo que influye es la configuración histórica de cada industria. Sectores como energía o infraestructuras, tradicionalmente más industrializados y con mayor presencia masculina en sus equipos directivos, han tenido también una interlocución más masculina en el pasado. En cambio, en tecnología o salud, los equipos son históricamente más diversos. Dicho esto, en M&A el liderazgo no depende tanto del sector como del posicionamiento individual y del equipo.

TTR: ¿Qué cambios concretos deberían producirse en el modelo de promoción de los despachos —evaluación del rendimiento, criterios de disponibilidad, cultura de presencialidad o penalización indirecta de la maternidad— para que en diez años la cifra del 23% deje de ser una referencia recurrente?

No creo que el foco deba ponerse en “cambiar” el modelo de promoción porque el problema no está en la decisión final. Los criterios de acceso a la sociatura son neutros: generación de negocio, liderazgo, excelencia técnica y contribución estratégica. Más que reformar el partnership, se trata de garantizar que todos los abogados lleguen a esa puerta con el mismo volumen de negocio, experiencia y posicionamiento. Si el pool elegible crece de forma natural, el porcentaje final también lo hará.

TTR: Mirando hacia 2026, ¿qué sectores concentrarán mayor actividad en M&A en España y qué habilidades serán diferenciales? ¿Ve una oportunidad real para que el próximo ciclo transaccional impulse una nueva generación de socias líderes en operaciones estratégicas?

De cara a 2026, la actividad de M&A en España se concentrará previsiblemente en tecnología e infraestructura digital, telecomunicaciones (consolidación), infra y salud, impulsadas por la necesidad de rotar de carteras, consolidación y transformación sectorial.

Las habilidades diferenciales podrían ser el conocimiento sectorial, capacidad de gestión de operaciones menos estándares (carve-outs, integraciones) y solidez en los aspectos regulatorios. Aunque lo más importante es siempre la capacidad de originación (que requiere de todos los elementos anteriores). El próximo ciclo lo liderarán quienes combinen visión comercial, credibilidad sectorial y ejecución en mandatos relevantes.


Dealmaker Q&A

TTR Dealmaker Q&A com
Marcelo Tourinho, sócio da prática de Mercado de Capitais e Societário e M&A do Lefosse


Marcelo Tourinho

Lefosse



TTR: Como o Lefosse avalia o mercado de M&A no Brasil em 2025? Quais foram os principais vetores ao longo do ano?

Em 2025, o mercado brasileiro de M&A apresentou sinais de retomada, ainda de forma bem seletiva, em um contexto ainda marcado por incertezas macroeconômicas, custo de capital elevado e maior cautela por parte dos investidores. O número de operações seguiu abaixo dos patamares observados em ciclos anteriores, embora setores específicos tenham mantido um volume razoável de operações.

Observou-se, também, um aumento de operações envolvendo ativos estressados (special situations), com estruturas complexas e envolvendo amplos processos de reorganização de capital.

Os fundos de private equity mantiveram uma atuação discreta, com leve recuperação, e as transações cross-border voltaram a ganhar espaço, impulsionadas por janelas específicas de oportunidade e por um interesse renovado de investidores estrangeiros, com um aumento do interesse de players asiáticos por ativos brasileiros.

TTR: Do ponto de vista jurídico e estratégico, quais setores foram mais ativos em 2025?

Do ponto de vista jurídico e estratégico, os setores mais ativos em 2025 foram infraestrutura e energia, tecnologia e serviços digitais, serviços financeiros, mineração e segmentos específicos da indústria. O dinamismo nesses setores esteve associado, sobretudo, à combinação entre oportunidades de consolidação e movimentos de desalavancagem.

Em energia e infraestrutura, destacaram-se operações envolvendo ativos operacionais com contratos de longo prazo, segmento que também tem atraído fundos soberanos e conglomerados estratégicos com foco em segurança energética, logística e transição energética. Nos setores de tecnologia e serviços financeiros prevaleceram teses ligadas a eficiência operacional e ganho de escala.

TTR: Quais desafios estruturais e regulatórios devem ganhar relevância em 2026?

Para 2026, temas de compliance e governança devem ganhar relevância adicional, em um contexto de maior escrutínio e sensibilidade a riscos reputacionais, sobretudo em transações envolvendo investidores estrangeiros.

Além disso, a implementação da reforma tributária tende a ganhar relevância, com impactos diretos na precificação e nos mecanismos de ajuste das operações de M&A, exigindo maior planejamento jurídico e tributário diante das regras de transição e incertezas interpretativas.

Por fim, o calendário eleitoral tende a impor cronogramas mais apertados, levando investidores e companhias a antecipar decisões estratégicas.

TTR: Como a disciplina de capital tem alterado a dinâmica entre compradores e vendedores?

Em um cenário de maior disciplina de capital, observa-se uma correção das expectativas nos valuations, com um deslocamento do foco para critérios mais concretos, como geração de caixa e sinergias efetivamente realizáveis. Verifica-se, também, maior cautela na adoção de earn-outs excessivamente longos ou agressivos, diante da experiência recente do mercado com conflitos na apuração de métricas e do histórico de casos com contencioso pós-transação.

A assimetria entre empresas bem capitalizadas e companhias fragilizadas tem atraído fundos especializados em turnaround e distressed assets, frequentemente por meio de estruturas societárias mais complexas, que envolvem instrumentos híbridos, aportes condicionados e mecanismos como bônus de subscrição, opções e ajustes de participação como formas de garantia.

Adicionalmente, a definição de parâmetros para eventos materiais adversos tornou-se mais complexa em um contexto de elevada incerteza global, marcado por mudanças abruptas de políticas monetárias, fiscais e regulatórias, tensões geopolíticas e choques setoriais.

TTR: Olhando para 2026, quais tendências devem moldar o mercado brasileiro de M&A?

Para 2026, deve permanecer elevado o interesse em setores resilientes, como infraestrutura, energia, mineração e logística, além de tecnologia associada a ativos físicos, como data centers. A expectativa é de continuidade de operações de carve-out e reorganizações societárias, à medida que grupos empresariais revisitam seus portfólios e avançam em agendas de desalavancagem.

A implementação da reforma tributária tende também a exercer influência sobre o mercado de M&A em 2026, seja ao reorganizar cadeias produtivas e estruturas societárias, seja ao antecipar decisões estratégicas diante de incertezas quanto à carga fiscal efetiva e à transição para o novo sistema.


English version


Marcelo Tourinho

Lefosse


TTR: How does Lefosse assess the Brazilian M&A market in 2025? What were the main drivers throughout the year?

In 2025, the Brazilian M&A market showed signs of recovery, albeit in a highly selective manner, within a context still marked by macroeconomic uncertainty, high cost of capital, and increased investor caution. The number of transactions remained below the levels seen in previous cycles, although specific sectors maintained a reasonable level of activity.

There was also an increase in transactions involving stressed assets (special situations), featuring complex structures and extensive capital reorganization processes.

Private equity funds maintained a restrained presence, with a slight recovery, while cross-border transactions regained momentum, driven by specific windows of opportunity and renewed interest from foreign investors, including growing interest from Asian players in Brazilian assets.

TTR: From a legal and strategic perspective, which sectors were most active in 2025?

From a legal and strategic standpoint, the most active sectors in 2025 were infrastructure and energy, technology and digital services, financial services, mining, and specific industrial segments. The dynamism in these sectors was primarily driven by a combination of consolidation opportunities and deleveraging initiatives.

In energy and infrastructure, transactions involving operational assets with long-term contracts stood out—segments that have also attracted sovereign funds and strategic conglomerates focused on energy security, logistics, and the energy transition. In the technology and financial services sectors, investment theses centered on operational efficiency and scale gains prevailed.

TTR: Which structural and regulatory challenges are expected to gain relevance in 2026?

Looking ahead to 2026, compliance and governance issues are expected to gain additional relevance, amid increased scrutiny and heightened sensitivity to reputational risks, particularly in transactions involving foreign investors.

In addition, the implementation of Brazil’s tax reform is likely to become increasingly relevant, with direct impacts on pricing and M&A adjustment mechanisms. This will require more robust legal and tax planning in light of transitional rules and interpretative uncertainties.

Finally, the electoral calendar is expected to impose tighter timelines, prompting investors and companies to anticipate strategic decisions.

TTR: How has capital discipline changed the dynamics between buyers and sellers?

In a scenario of heightened capital discipline, valuation expectations have been adjusted, with a shift in focus toward more tangible criteria such as cash flow generation and realistically achievable synergies. There has also been greater caution regarding the use of excessively long or aggressive earn-outs, given recent market experience with disputes over metric calculations and post-transaction litigation.

The asymmetry between well-capitalized companies and financially distressed businesses has attracted funds specialized in turnarounds and distressed assets, often through more complex corporate structures involving hybrid instruments, conditional capital injections, and mechanisms such as subscription warrants, options, and equity adjustment features as forms of protection.

Additionally, defining material adverse change (MAC) parameters has become more complex amid heightened global uncertainty, marked by abrupt shifts in monetary, fiscal, and regulatory policies, geopolitical tensions, and sector-specific shocks.

TTR: Looking ahead to 2026, which trends are expected to shape the Brazilian M&A market?

In 2026, strong interest is expected to persist in resilient sectors such as infrastructure, energy, mining, and logistics, as well as technology linked to physical assets, including data centers. The market is likely to see continued carve-out transactions and corporate reorganizations, as business groups reassess their portfolios and advance deleveraging strategies.

The implementation of tax reform is also expected to influence the Brazilian M&A market in 2026, whether by reshaping production chains and corporate structures or by accelerating strategic decisions in response to uncertainties surrounding the effective tax burden and the transition to the new tax system.