TTR Dealmaker Q&A con Andrés Berral,
Counsel de Clifford Chance España especializado en transacciones inmobiliarias.

Andrés Berral es Counsel en la oficina de Madrid de Clifford Chance y está especializado en transacciones inmobiliarias. Ha trabajado en numerosas operaciones relevantes relacionadas con la adquisición y enajenación de activos inmobiliarios y la creación de joint ventures para el desarrollo de activos inmobiliarios.
TTR: Los últimos datos de TTR muestran que el sector inmobiliario ha vuelto a situarse entre los más activos del mercado transaccional en el primer semestre de 2026. ¿Cómo valora la evolución del mercado y cuáles han sido las principales tendencias que han marcado estos meses?
Los datos confirman algo que ya intuíamos desde finales de 2025: el inmobiliario sigue siendo uno de los sectores más dinámicos del mercado transaccional español.
Pero más allá del volumen, lo que de verdad importa es que ha vuelto la confianza inversora. Estamos viendo de nuevo capital institucional, operaciones de mayor tamaño y más financiación disponible que en los últimos ejercicios. Y hay un interés creciente por consolidar carteras y por activos que generen rentas recurrentes y resilientes.
Además, el mercado se está sofisticando: cada vez hay más operaciones ligadas a activos alternativos, plataformas operativas y modelos inmobiliarios pensados para responder a cambios demográficos y sociales de fondo.
TTR: ¿Qué segmentos del mercado inmobiliario están concentrando actualmente un mayor interés por parte de los inversores?
El “living” sigue siendo el gran polo de atracción de capital. No solo el residencial tradicional, sino también flex-living, residencias de estudiantes y senior living, con el desequilibrio entre oferta y demanda de vivienda y la demografía como telón de fondo.
También hemos visto reactivarse las oficinas prime y el retail dominante, sobre todo en ubicaciones consolidadas donde los fundamentales aguantan bien. En general, el capital está premiando calidad, buena ubicación y estabilidad de ingresos.
Y hay dos sectores que se mantienen fuertes: la logística, tirada por el comercio electrónico y la necesidad de infraestructuras de distribución más eficientes; y el hotelero, que sigue muy bien gracias al tirón turístico de España.
TTR: En un entorno todavía marcado por la incertidumbre geopolítica, la financiación y la evolución de los tipos de interés, ¿cuáles son los principales desafíos que afrontan hoy las operaciones inmobiliarias y qué buscan los inversores antes de cerrar una transacción?
Los tipos de interés están hoy en un entorno más favorable que hace uno o dos años, pero eso no ha relajado en absoluto la disciplina de los inversores a la hora de analizar el riesgo. Ya no vale con encontrar una buena oportunidad; hay que entender bien todo lo que puede afectar al valor del activo durante el periodo de inversión.
Los desafíos de fondo siguen siendo la incertidumbre macro, cómo evolucionarán los costes de financiación y, sobre todo, el peso cada vez mayor de la regulación. En residencial, living o ciertos activos alternativos, lo urbanístico, lo regulatorio y lo operativo pesan cada vez más en la decisión final.
Por eso las due diligence de hoy son mucho más exhaustivas que antes. Los inversores quieren seguridad jurídica, estabilidad en las rentas, flexibilidad operativa, cumplimiento normativo y, sobre todo, visibilidad sobre los riesgos regulatorios que puedan venir. Anticiparse a eso se ha vuelto clave para que una operación salga adelante.
TTR: ¿Qué perspectivas manejan desde Clifford Chance para la segunda mitad de 2026? ¿Cree que veremos una aceleración de la inversión inmobiliaria o el mercado seguirá siendo muy selectivo?
Somos optimistas. España mantiene fundamentales económicos sólidos frente a otros mercados europeos y sigue siendo uno de los destinos favoritos del capital internacional. De hecho, hay quien apunta a que 2026 podría acabar siendo uno de los años más activos en inversión inmobiliaria de la última década.
Ahora bien, no creo que el crecimiento sea igual en todos los segmentos. El mercado va a seguir siendo selectivo, y los inversores van a seguir distinguiendo con claridad entre activos “core” y activos con más riesgo de ejecución o reposicionamiento.
Así que probablemente veamos las dos cosas a la vez: más volumen de inversión, pero también más exigencia en el análisis y en la negociación. Los activos mejor posicionados (a nivel operativo, urbanístico y regulatorio) van a seguir llevándose la mayor parte del capital.
TTR: Clifford Chance participa habitualmente en algunas de las transacciones más complejas del mercado. En este contexto, ¿qué valor diferencial aporta la firma a sus clientes y qué aspectos considera que marcarán el asesoramiento jurídico en los próximos años?
El mercado inmobiliario se ha vuelto mucho más transversal. Casi nunca una operación se limita ya a comprar un activo: normalmente hay de por medio cuestiones societarias y mercantiles, fiscales, financieras, regulatorias, urbanísticas y, cada vez más, temas de sostenibilidad, digitalización y gestión de datos.
Ahí es donde creo que aportamos más valor: en dar un asesoramiento realmente integrado y multidisciplinar, combinando el conocimiento local con una plataforma internacional que nos permite acompañar operaciones complejas y transfronterizas. Los inversores no buscan solo rigor técnico, buscan una mirada estratégica que les ayude a ver oportunidades, anticipar riesgos y ejecutar con seguridad.
De cara al futuro, veo cuatro cosas marcando el asesoramiento jurídico: más complejidad regulatoria, la consolidación de los criterios ESG, la transformación tecnológica del sector y el auge de la inteligencia artificial. La IA está cambiando no solo cómo se gestionan los activos, sino cómo se analizan las inversiones, se hacen las due diligence y se toman las decisiones. El abogado va dejando de ser solo un asesor para convertirse en un socio estratégico del inversor, alguien que combina conocimiento jurídico, visión de negocio y comprensión tecnológica para ayudar a crear valor en un entorno cada vez más complejo.
