TTR Dealmaker Q&A con Mauricio Concha Zegarra, vicepresidente senior, y Eduardo Campos, presidente ejecutivo de APOYO Consultoría

Mauricio Concha Zegarra
Vicepresidente senior de APOYO Consultoría
Mauricio Concha Zegarra es vicepresidente senior de APOYO Consultoria y líder de su boutique de banca de inversión, firma miembro de Oaklins en Perú. Ha liderado y participado en procesos de M&A, reestructuraciones y situaciones especiales, valorizaciones, fairness opinions, levantamiento de capital y emisiones de deuda en Estados Unidos, Europa y América Latina cubriendo múltiples industrias, incluyendo servicios financieros, FinTech, logística, industriales y telecomunicaciones. Tiene un MBA de la Escuela de Negocios de Harvard, una certificación de Financial Risk Manager – Global Association of Risk Professionals (GARP) y licenciado en Economía de la Universidad del Pacífico.
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Eduardo Campos
Presidente ejecutivo de APOYO Consultoría
Es socio y presidente ejecutivo de APOYO Consultoría desde el 2025. Anteriormente, se desempeñó como socio responsable del equipo de Finanzas Corporativas, donde su experiencia abarcó desde el asesoramiento en operaciones de M&A hasta la dirección de procesos de reestructuraciones de capital de empresas. Ha asesorado a clientes de diversos sectores, con especial atención a los servicios financieros, retail y salud. En los últimos años, ha liderado más de veinte (20) transacciones en diferentes sectores. Antes de incorporarse a APOYO en 1994, Eduardo trabajó en la división de estudios económicos del Banco Central. Es bachiller en Economía por la Universidad Pontificia Católica del Perú y tiene un máster en Economía por la Universidad de Western Ontario, Canadá.
TTR: ¿Cómo ven el panorama de M&A en América Latina este año, considerando un mercado más selectivo, con menor volumen, pero mayor tamaño de operaciones y un fuerte peso del capital internacional?
El mercado de M&A en América Latina está entrando en una etapa más selectiva, pero no necesariamente menos dinámica. De hecho, durante los últimos trimestres hemos visto una recuperación de la actividad respecto a niveles prepandemia, especialmente en operaciones de mayor escala y en sectores estratégicos como energía, infraestructura, telecomunicaciones, minería y servicios financieros.
América Latina sigue siendo atractiva para capital internacional por varias razones estructurales: brechas relevantes en infraestructura y digitalización, una clase media todavía en expansión en ciertos mercados, abundancia de recursos naturales críticos para la transición energética y oportunidades de consolidación en industrias fragmentadas. Todo ello genera espacio para tasas de crecimiento superiores a las de mercados desarrollados.
Lo que observamos es un mercado con transacciones de mayor tamaño. Los inversionistas particularmente internacionales están priorizando activos líderes, con ventajas competitivas claras, capacidad de expansión regional que permita acelerar crecimiento y generación resiliente de caja – un claro “flight to quality” en M&A.
El principal cambio frente a años anteriores es la mayor rigurosidad en el proceso de inversión. Tanto inversionistas estratégicos como financieros están siendo mucho más disciplinados en el análisis de sinergias y creación de valor post-transacción. Los procesos toman más tiempo, las ofertas indicativas son más trabajadas y existe un foco mucho mayor en el due diligence operativo, regulatorio y comercial.
Finalmente, en mercados como Perú y Colombia, creemos que una mayor estabilidad política podría convertirse en un catalizador relevante para reactivar aún más la actividad de M&A durante los próximos años.
TTR: En términos sectoriales, ¿qué industrias están liderando hoy el flujo de transacciones en Perú como energía, minería, infraestructura, inmobiliario, consumo o fintech y dónde están viendo las oportunidades más claras de creación de valor?
En Perú, las transacciones se están concentrando principalmente en sectores donde el país tiene ventajas competitivas estructurales y una tesis clara de crecimiento de largo plazo: energía, minería, infraestructura, logística y recursos naturales.
Energía ha sido uno de los sectores más activos en los últimos meses, con operaciones relevantes como la adquisición de Orygen por Grupo Romero y la compra de una participación en Inkia Energy por CPPIB. Esto refleja una tendencia regional y global: el creciente apetito por activos vinculados a generación eléctrica, transición energética y estabilidad de flujos de caja de largo plazo.
Minería y los servicios a la minería continúan siendo un sector central para el mercado peruano, particularmente por el posicionamiento del país en cobre y otros minerales estratégicos vinculados a electrificación, inteligencia artificial y transición energética. Perú sigue siendo uno de los mercados más relevantes en este sector.
También vemos oportunidades cada vez más importantes en infraestructura y logística. El desarrollo del Puerto de Chancay tiene el potencial de posicionar al Perú como un hub logístico relevante para la costa oeste de Sudamérica, generando oportunidades de inversión no solo en transporte y almacenamiento, sino también en servicios conexos, industria, comercio exterior y desarrollo inmobiliario industrial.
En términos de creación de valor, hoy vemos que el foco está menos en crecimiento financiero y mucho más en transformación operativa y estratégica. Las mayores oportunidades están en compañías con activos sólidos, pero con espacio para mejorar el gobierno corporativo, eficiencias, digitalización, y estructura de capital. Esto es especialmente evidente en el middle market peruano, donde muchas empresas familiares tienen negocios muy competitivos y están en procesos de profesionalización para atraer capital internacional.
TTR: En un contexto donde sectores como tecnología, energía y servicios financieros concentran el interés inversor global, ¿qué está haciendo Perú para posicionarse competitivamente dentro de esos verticales frente a otros mercados de la región?
Perú mantiene una posición competitiva relevante dentro de la región, especialmente en sectores donde tiene ventajas estructurales claras como energía, minería, infraestructura y recursos naturales. La presencia sostenida de capital extranjero particularmente de inversionistas asiáticos y fondos globales confirma que el país continúa siendo visto como una plataforma atractiva para inversiones de largo plazo.
Uno de los principales atributos del Perú sigue siendo su estabilidad macroeconómica relativa frente a otros mercados de la región. Niveles de inflación más controlados, estabilidad cambiaria y una tradición de disciplina fiscal generan mayor confianza para el inversionista internacional, especialmente en un entorno global donde el costo de capital sigue siendo más exigente.
Sin embargo, para fortalecer aún más su posicionamiento regional, el país necesita avanzar en mayor predictibilidad regulatoria, acelerar procesos asociados a permisos y destrabar proyectos de inversión relevantes.
En energía y minería, Perú tiene una oportunidad relevante por la demanda global asociada a transición energética, electrificación e inteligencia artificial. El interés por cobre seguirá posicionando al país como un actor estratégico dentro de las cadenas globales de suministro.
En tecnología y servicios financieros, vemos una oportunidad importante vinculada a la baja penetración financiera y los altos niveles de informalidad. Lo cual abre el espacio para el desarrollo de fintechs y plataformas tecnológicas enfocadas en pagos, crédito alternativo, infraestructura financiera, soluciones B2B y digitalización de pymes. Más que competir por tamaño de mercado frente a países como Brasil o México, Perú puede posicionarse como un mercado con alto potencial de crecimiento y espacio para emprender.
Finalmente, desde el sector privado, la preparación de las compañías será cada vez más determinante para atraer capital. Hoy los inversionistas buscan empresas con un buen gobierno corporativo, capacidades digitales y métricas claras de creación de valor.
TTR: Dado el protagonismo de sectores como transición energética, data centers e infraestructuras, ¿dónde identifican ustedes el mayor gap entre percepción de riesgo y oportunidad real para los inversores en Perú?
En sectores vinculados a energía e infraestructura, uno de los principales gaps entre percepción de riesgo y oportunidad real sigue siendo el componente regulatorio y de ejecución. Esto está asociado principalmente a procesos de permisos, renovaciones de concesiones y adendas, así como a los tiempos requeridos para llevar proyectos a operación. Sin embargo, muchos inversionistas con experiencia en mercados emergentes entienden que estos riesgos son gestionables y que, precisamente por esa percepción de complejidad, existen oportunidades para adquirir activos estratégicos con mejores retornos relativos frente a mercados más desarrollados.
En infraestructura digital y data centers, la brecha es distinta y está más relacionada con escala y madurez del mercado. América Latina todavía tiene una oferta limitada de plataformas regionales suficientemente grandes para absorber la creciente demanda por conectividad, almacenamiento de datos, servicios cloud e inteligencia artificial. Perú aún está en una etapa temprana de desarrollo en este segmento lo cual abre oportunidades atractivas para inversionistas con visión de largo plazo que puedan construir escala mediante adquisiciones pequeñas y estrategias de consolidación / add-ons.
En ambos casos, la estructuración de las transacciones se ha vuelto un elemento central para cerrar operaciones y reducir brechas entre compradores y vendedores. Hoy vemos procesos con mayor nivel de due diligence, estructuras de adquisición gradual, earnouts, joint ventures y uso creciente de seguros de R&W. Este tipo de herramientas está ganando relevancia en la región porque permite ejecutar transacciones en entornos más exigentes sin frenar el apetito de inversión de largo plazo.
TTR: De cara al segundo semestre, ¿cuáles serán los principales desafíos para APOYO Consultoría en términos de ejecución, pipeline y cierre de operaciones en un entorno de mayor exigencia por parte de los inversores?
Actualmente estamos viendo un pipeline dinámico e interesante, en un entorno donde los procesos son más exigentes y toman más tiempo que hace algunos años. Los inversionistas están realizando due diligence mucho más profundo, los comités de inversión requieren mayor visibilidad sobre riesgos y creación de valor, y existe una disciplina mucho más marcada en la valorización y estructuración de la transacción.
Por ello nosotros elevamos el nivel de preparación de cada proceso. Hoy ya no basta con presentar una compañía atractiva; es necesario construir una tesis de inversión sólida, anticipar contingencias, preparar información financiera y operativa de alta calidad y diseñar estructuras que funcionen tanto para compradores como vendedores. En ese contexto, el enfoque multidisciplinario de APOYO Consultoría es especialmente relevante, porque nos permite complementar la asesoría financiera con capacidades sectoriales, regulatorias y estratégicas. Además, a través de nuestra plataforma global de Oaklins, accedemos a compradores internacionales y experiencia sectorial especializada que amplía de manera importante el alcance en los procesos.
También estamos utilizando cada vez más herramientas orientadas a reducir fricción y aumentar la probabilidad de cierre. Procesos que incorporar un vendor due diligence y análisis de riesgos regulatorios permiten anticipar contingencias antes de salir al mercado. Asimismo, estructuras como adquisiciones parciales y/o earnouts están ganando relevancia porque ayudan a cerrar brechas de valorización y facilitan acuerdos en un entorno más riguroso.
