TTR Dealmaker Q&A con Eduardo Lucas Calderón,
socio área Mercantil y Transacciones de TKL Think Legal.

Eduardo Lucas Calderón
TKL Think Legal
Con más de 20 años de experiencia en el asesoramiento a empresas, fondos de inversión y entidades financieras, Eduardo ha liderado importantes operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A) y destaca en el ámbito del capital riesgo. Su trayectoria profesional incluye su paso por despachos internacionales como Hammonds (actualmente, Squire Patton Boggs) y DLA Piper. Además, desempeña funciones como secretario en consejos de administración de diversas empresas clientes, aportando un enfoque estratégico en materia mercantil. Eduardo se licenció en Derecho en la Universidad Complutense de Madrid, habiendo estudiado el cuarto curso en la Universidad de Ruán (Francia). Asimismo, Eduardo obtuvo un Máster en Asesoría Jurídica de Empresas (LLM) por IE Business School.
TTR: El mercado español de M&A ha atravesado una etapa de ajuste durante el último año. ¿Cómo valoráis la situación actual del mercado y qué tendencias estáis observando de cara a los próximos meses?
Más que un mercado en contracción, lo que hemos visto es un mercado mucho más selectivo. Sigue existiendo liquidez y apetito inversor, pero los compradores han elevado significativamente el nivel de exigencia.
Hoy ya no basta con presentar buenos resultados; se analiza con mucho más detalle la calidad del negocio, la recurrencia de los ingresos, la fortaleza del equipo directivo o la capacidad real de crecimiento. Los inversores muestran una menor tolerancia a aquellos riesgos que no han sido adecuadamente identificados o gestionados. Esto está haciendo que la preparación previa de las operaciones y la calidad de la ejecución tengan hoy un peso cada vez mayor.
También observamos que las diferencias de valoración que durante los últimos años complicaron muchas operaciones empiezan a reducirse. Esto está facilitando que procesos que se quedaron paralizados vuelvan a activarse. De cara a los próximos meses creemos que seguirá habiendo una actividad relevante, especialmente en el middle market, aunque con operaciones más trabajadas y procesos de due diligence más profundos. Los inversores continúan buscando compañías con capacidad de diferenciación, mientras que los activos menos sólidos tendrán más dificultades para atraer interés o mantener determinadas valoraciones
TTR: ¿Qué tipos de operaciones o sectores están generando actualmente una mayor actividad para TKL – Think Legal? ¿Estáis detectando nuevas oportunidades o industrias especialmente dinámicas?
Nuestra práctica está muy vinculada al middle market y eso nos permite tener una visión bastante transversal de la actividad empresarial. Durante el último año hemos participado en operaciones de compraventa de empresas, procesos de inversión, reorganizaciones societarias y proyectos de crecimiento inorgánico en sectores muy diversos.
Por sectores, seguimos observando mucho dinamismo en tecnología y software, life sciences, industria especializada, alimentación, servicios B2B y determinados negocios vinculados a la economía digital, si bien estamos viendo una actividad especialmente intensa en compañías con una fuerte base tecnológica o científica orientados a salud. En muchos casos se trata de sectores fragmentados, en los que siguen existiendo oportunidades interesantes de consolidación y crecimiento mediante adquisiciones.
Más allá del sector concreto, lo que resulta especialmente relevante es que una parte importante de las operaciones ya no responde únicamente a objetivos de crecimiento en tamaño. Cada vez vemos más transacciones impulsadas por una lógica industrial o estratégica, orientadas a incorporar tecnología, talento, conocimiento sectorial o capacidades complementarias que permitan reforzar su posicionamiento competitivo y ampliar sus capacidades. En ese tipo de operaciones es donde creemos que una firma como TKL aporta más valor, porque combinamos experiencia transaccional con un conocimiento muy cercano del negocio y de los sectores en los que operan nuestros clientes.
TTR: Desde vuestra experiencia asesorando a empresas e inversores, ¿qué perfil de cliente o inversor está mostrando un mayor dinamismo en el mercado? ¿Habéis observado cambios en el comportamiento de fondos, compañías o family offices?
En nuestro caso, en el mercado de M&A trabajamos habitualmente con empresarios, grupos empresariales, fondos de inversión, inversores privados y family offices, lo que nos permite observar el mercado desde perspectivas muy diferentes.
Durante el último año hemos visto una actividad especialmente intensa por parte de fondos de inversión especializados, family offices y grupos empresariales que están mostrando un especial interés por compañías con posiciones diferenciales en nichos concretos y capacidad de generar valor a largo plazo. Existe una clara búsqueda de compañías con posiciones sólidas en nichos concretos, equipos de gestión capaces de acompañar los planes de crecimiento y modelos de negocio con potencial de desarrollo a medio y largo plazo.
También hemos detectado un cambio relevante en el comportamiento de los inversores. La disponibilidad de capital sigue siendo elevada, pero los procesos de análisis son cada vez más rigurosos y existe una atención mucho mayor a cuestiones como la calidad de los ingresos, calidad del modelo de negocio, posicionamiento competitivo o fortaleza de los equipos directivos. Los fondos son más rigurosos con la valoración y piden con frecuencia continuidad o reinversión del vendedor; las corporaciones compran con una tesis más selectiva; y los family offices, que no son un bloque homogéneo, actúan de forma cada vez más profesional, normalmente en sectores que conocen y mediante coinversiones. Más que mayor agresividad, lo que vemos es mayor especialización.
TTR: En un mercado legal cada vez más competitivo, ¿cuáles consideras que son los principales retos para los despachos de negocios con una destacada práctica en M&A? ¿Qué factores diferencian a TKL – Think Legal en el asesoramiento de operaciones corporativas?
Uno de los principales retos es adaptarse al impacto que está teniendo la inteligencia artificial y la tecnología en la prestación de servicios jurídicos. La inteligencia artificial está reduciendo el valor diferencial de determinadas tareas que históricamente consumían mucho tiempo. Eso obliga a los despachos a competir cada vez más por criterio, capacidad de negociación, estrategia y comprensión del negocio del cliente.
Precisamente por ello, los clientes tienen hoy expectativas diferentes a las de hace unos años. Tienen acceso a más información, comparan más alternativas y esperan respuestas más rápidas, pero también un asesoramiento cada vez más práctico y alineado con sus objetivos empresariales.
El segundo reto es no perder identidad al crecer. En TKL – Think Legal somos multidisciplinares, pero funcionamos como una boutique: equipos pequeños y hechos a medida, pocas capas y acceso directo a quienes toman las decisiones. La implicación del socio no consiste en abrir el asunto y reaparecer en el cierre; se mantiene en la estructura, la negociación y la gestión de las contingencias. En nuestro caso, creemos que la principal diferencia de TKL – Think Legal es que nuestro organización y funcionamiento implica que el cliente tiene acceso directo a abogados senior y socios durante toda la operación y que combinamos una elevada especialización técnica con una visión eminentemente práctica, muy enfocada a entender la realidad empresarial de cada cliente y no únicamente los aspectos jurídicos de la transacción.
TTR: ¿Cuáles son las perspectivas que manejáis para el mercado de M&A en los próximos meses y qué factores —económicos, regulatorios o sectoriales— creéis que marcarán la actividad transaccional?
Somos razonablemente optimistas. No esperamos un mercado caracterizado por la euforia, pero sí un entorno con un nivel de actividad sólido y con oportunidades relevantes para quienes estén preparados para ejecutarlas.
Desde el punto de vista económico, seguirán siendo determinantes la evolución de los tipos de interés, la disponibilidad de financiación y el contexto geopolítico internacional.
Desde la perspectiva regulatoria, cada vez tendrá más relevancia la anticipación de cuestiones relacionadas con inversión extranjera, protección de datos, ciberseguridad, inteligencia artificial y el creciente nivel de supervisión existente en sectores como salud, energía o determinadas infraestructuras críticas.
Muchas de estas cuestiones están además estrechamente vinculadas a los propios procesos de transformación que están viviendo las compañías. En muchos casos, cuestiones como la gestión de los datos, la ciberseguridad o la capacidad tecnológica de una compañía están dejando de ser meros aspectos de cumplimiento normativo para convertirse en factores que influyen directamente en su valoración y atractivo para potenciales inversores
A nivel empresarial, pensamos que la tecnología y la inteligencia artificial continuarán siendo dos de los principales motores de transformación. No solo porque generen nuevas oportunidades de inversión, sino porque están influyendo en la valoración, la competitividad y el atractivo de compañías pertenecientes a prácticamente cualquier sector.
En definitiva, creemos que el mercado seguirá premiando a los buenos activos. Las compañías capaces de demostrar solidez, capacidad de adaptación y potencial de crecimiento seguirán encontrando interés inversor, incluso en un entorno más exigente que el de años anteriores.