TTR Dealmaker Q&A con Felipe Aristizábal y Juan Carlos Gambín, socios de Martínez Quintero Mendoza González Laguado & De La Rosa


Felipe Aristizábal
Socio | Fusiones & Adquisiciones (M&A)
Es socio del área de Fusiones y Adquisiciones (M&A), con una sólida trayectoria asesorando a empresas nacionales e internacionales en transacciones corporativas complejas, reorganizaciones empresariales, operaciones de inversión y asuntos de derecho comercial. Su experiencia abarca sectores como infraestructura, telecomunicaciones, salud, retail, logística y agroindustria, representando fondos de inversión, compañías multinacionales y family offices en procesos estratégicos de crecimiento y expansión. Asimismo, ha participado en importantes transacciones relacionadas con activos especiales y cuenta con experiencia en la resolución de disputas corporativas y comerciales. Es abogado de la Universidad Nacional de Colombia, especialista en Derecho de Sociedades de la Pontificia Universidad Javeriana y posee un LL.M. y una especialización en Derecho de los Negocios de Berkeley School of Law (Estados Unidos).
.
Juan Carlos Gambín
Socio | Fusiones & Adquisiciones (M&A)
Es socio del área de Fusiones y Adquisiciones (M&A), con amplia experiencia asesorando a clientes nacionales e internacionales en operaciones de adquisición, desinversión, estructuración corporativa y financiamiento. Su práctica se enfoca especialmente en el acompañamiento a fondos de capital privado en transacciones estratégicas en Colombia y América Latina, participando en procesos complejos de inversión y crecimiento empresarial. Adicionalmente, cuenta con experiencia en asuntos corporativos y comerciales de alto impacto, brindando asesoría integral a compañías en diversos sectores económicos. Es abogado de la Universidad del Rosario y especialista en Derecho Contractual de la misma institución. En 2017 se desempeñó como asociado visitante en una reconocida firma de abogados en São Paulo, Brasil, fortaleciendo su experiencia en transacciones regionales.
TTR: El mercado colombiano ha operado en un entorno de alta incertidumbre política y económica durante los últimos años. Desde la perspectiva de Martínez Quintero Mendoza González Laguado & De La Rosa, ¿cómo evalúan el desempeño del mercado de fusiones y adquisiciones en lo que va de 2026? ¿Estamos viendo una recuperación sostenida, una estabilización o un cambio estructural en la forma en que los inversionistas están abordando Colombia?
En nuestra opinión, lo que estamos viendo no es simplemente una recuperación cíclica. Es más bien un mercado que está aprendiendo a operar en incertidumbre. Si uno observa únicamente el número de transacciones, podría concluir que la actividad sigue moderada. Sin embargo, esa lectura es incompleta. A mayo de 2026, el valor agregado de las transacciones anunciadas o cerradas en Colombia supera los USD 7.000 millones, un incremento superior al 60% frente al mismo período del año anterior, mientras que el número de operaciones ha disminuido.
Eso nos dice algo muy importante: los inversionistas no están saliendo de Colombia; están siendo mucho más selectivos. Hay menos transacciones, pero de mayor tamaño, con procesos de due diligence más profundos y una asignación de riesgos mucho más articulada y estructurada. Hoy vemos transacciones más complejas, con mayor nivel de sofisticación y mayores retos en su negociación. Hace unos años la pregunta era si Colombia seguía siendo un destino atractivo. Hoy la conversación es distinta: ¿qué activos colombianos son suficientemente sólidos para generar valor independientemente del ciclo político? Esa, en nuestra opinión, es una señal de madurez del mercado.
Desde nuestra práctica hemos visto inversionistas internacionales que entienden perfectamente los riesgos regulatorios y políticos, pero que también reconocen que Colombia sigue ofreciendo algo escaso en la región: escala, profundidad empresarial y oportunidades de consolidación en múltiples industrias.
TTR: ¿Cuáles han sido los sectores más activos y atractivos para las transacciones durante este primer semestre y qué factores están impulsando ese dinamismo? ¿Qué industrias están concentrando hoy el mayor interés de inversionistas estratégicos y fondos de capital?
Los datos muestran una fuerte actividad en tecnología especializada, servicios financieros, energía e hidrocarburos. Los subsectores con mayor número de transacciones incluyen software especializado, banca e inversión, oil & gas y energías renovables. Sin embargo, creemos que el fenómeno más interesante no es sectorial sino estructural.
En particular, estamos observando tres grandes tesis de inversión: por un lado, un fenómeno de digitalización de industrias tradicionales. Ya no se trata únicamente de adquirir compañías tecnológicas; lo que genera interés es la tecnología aplicada a sectores como servicios financieros, salud, logística, infraestructura o energía. Por otro lado, la transición energética sigue marcando las tendencias de mercado: las energías renovables, transmisión eléctrica y activos de infraestructura siguen atrayendo capital internacional porque combinan necesidades estructurales de largo plazo con oportunidades de consolidación. Y finalmente, vemos una tendencia de consolidación empresarial. En muchos sectores existen todavía mercados fragmentados con jugadores medianos que pueden capturar eficiencias relevantes mediante integración. Esa lógica está impulsando tanto a compradores estratégicos como a fondos de private equity.
Quizás el mensaje más relevante es que hoy el capital está premiando la calidad por encima del crecimiento. Los activos que generan interés son aquellos con flujos previsibles, ventajas competitivas claras y capacidad de adaptación regulatoria.
TTR: Más allá del mercado tradicional de M&A, ¿qué señales están observando en los segmentos de private equity y venture capital? ¿Existe un renovado apetito por invertir en Colombia y cuáles consideran que serán las principales oportunidades para la movilización de capital en los próximos 12 a 24 meses?
Definitivamente sí estamos viendo un renovado apetito, aunque muy distinto al que existía durante los años de abundante liquidez. En private equity, el dato más llamativo es el crecimiento significativo tanto en número de operaciones como en volumen invertido. A mayo de 2026 se registran cerca de USD 2.600 millones en transacciones de private equity, con una participación predominante de inversionistas internacionales. Lo interesante es que los fondos están volviendo con una tesis más disciplinada. Hoy vemos un énfasis mucho mayor en infraestructura, energía, servicios financieros y activos con generación de caja comprobada. Ya no se persigue crecimiento a cualquier costo.
En venture capital también observamos señales positivas. El capital invertido ha aumentado de manera significativa frente al año anterior y continúa existiendo interés de fondos regionales y globales como Kaszek, Y Combinator y otros jugadores internacionales.
Para los próximos 12 a 24 meses vemos oportunidades particularmente atractivas en infraestructura digital y centros de datos, energía (tanto oil & gas como renovables), servicios financieros especializados y activos asociados a nearshoring y cadenas regionales de suministro.
TTR: A medida que Colombia avanza hacia un nuevo ciclo electoral, ¿qué impacto prevén sobre la actividad transaccional? ¿Esperan que las elecciones presidenciales generen una pausa en la toma de decisiones de los inversionistas o que impulsen el cierre anticipado de operaciones ante posibles cambios en el entorno político y regulatorio?
Históricamente y según nuestra experiencia, los ciclos electorales generan más ruido que parálisis. Lo que normalmente observamos es una aceleración de ciertas transacciones antes de que aumente la incertidumbre política. Muchos inversionistas prefieren cerrar operaciones cuando todavía existe visibilidad razonable sobre las reglas de juego.
Esperamos que durante los próximos meses se produzca precisamente ese fenómeno: una ventana de oportunidad para cerrar procesos que ya están avanzados. Dicho esto, creemos que el mercado actual es mucho más sofisticado que en elecciones anteriores. Los inversionistas internacionales han aprendido a diferenciar entre riesgo político y fundamentos económicos. Ya no toman decisiones exclusivamente con base en coyunturas electorales.
De hecho, en varias de las operaciones en las que estamos participando, el enfoque está puesto en horizontes de inversión de cinco, diez o incluso quince años. Bajo esa lógica, una elección es un factor relevante, pero no necesariamente determinante. Por eso nuestra expectativa no es una congelación del mercado, sino una redistribución de los tiempos: más urgencia para firmar ciertas operaciones antes de la elección y mayor selectividad para aquellas que dependan significativamente de decisiones regulatorias futuras.
TTR: En un contexto marcado por volatilidad global, transformaciones regulatorias y mayores exigencias por parte de inversionistas y financiadores, ¿cuáles son los principales desafíos que enfrenta Martínez Quintero Mendoza González Laguado & De La Rosa en el corto plazo en materia de fusiones y adquisiciones, y cómo se está preparando la firma para capitalizar las oportunidades que surjan en este entorno?
El principal desafío es ayudar a nuestros clientes a tomar decisiones en entornos cada vez más complejos. Las operaciones actuales involucran simultáneamente temas corporativos, regulatorios, competencia, compliance, sostenibilidad, tecnología, ciberseguridad y geopolítica. La capacidad de integrar todas esas variables se ha vuelto tan importante como la negociación del contrato mismo. Por eso nuestra apuesta ha sido construir una práctica profundamente multidisciplinaria y con visión regional.
También estamos viendo un cambio en el perfil de las transacciones. Cada vez son más frecuentes los procesos competitivos internacionales, las operaciones cross-border y el uso de herramientas sofisticadas de asignación de riesgo, como seguros de declaraciones y garantías, estructuras híbridas de precio e incluso mecanismos de break-up. En ese contexto, creemos que las firmas que generarán más valor serán aquellas capaces de combinar excelencia técnica con visión de negocio. Y es ahí donde Martínez tiene una ventaja competitiva. Nuestro objetivo no es únicamente cerrar operaciones. Es ayudar a nuestros clientes a identificar dónde está el valor antes que el mercado y estructurar transacciones que les permitan capturarlo. Esa es la conversación que hoy están teniendo los inversionistas más sofisticados y es allí donde queremos seguir acompañándolos.