Dealmaker Q&A

TTR Dealmaker Q&A con Miguel Cuesta Boothman, Socio de Montero Aramburu & Gómez-Villares Atencia


Miguel Cuesta Boothman


Montero Aramburu & Gómez-Villares Atencia



TTR: El mercado español de M&A ha mostrado claros signos de ajuste en 2025, tanto en número de operaciones como en valor transaccionado. ¿Cómo evalúa el comportamiento general del mercado en lo que va del año y qué factores cree que están marcando esta evolución?

MCB: Efectivamente, el mercado español ha mostrado un ajuste relevante tanto en número de operaciones como en valor transaccionado (aproximadamente un -20% y un -25%, respectivamente). Ello se debe, fundamentalmente, a la incertidumbre derivada de la reciente política arancelaria impuesta a nivel mundial por los Estados Unidos y su prolongada negociación, incertidumbre que ha afectado, en mayor medida, a empresas con exposición a importaciones o exportaciones, lo cual, asimismo, ha contribuido a elevar las perspectivas de una espiral inflacionaria y/o desaceleración económica repentina. La suma de estas dos ha provocado que muchas compañías postpongan las operaciones de compraventa que tenían planeadas para el año, dejando la primera mitad del 2025 como dos trimestres en los que las transacciones han sido más de consolidación. Los sectores que han logrado esquivar la caída son el inmobiliario y el tech, al ser su exposición a los aranceles menor.

A nivel global, el número de transacciones ha caído (-9%), pero el valor de estas ha aumentado (+15%) por un incremento de las operaciones de mayor tamaño (grandes one offs).

TTR: En este contexto, ¿cuáles han sido los sectores más activos en transacciones? ¿El apetito inversor se está concentrando en industrias más resilientes o sigue habiendo interés por sectores más expuestos a la volatilidad?

MCB: Conforme indicado anteriormente, los sectores que se han visto menos afectados a la caída de las transacciones han sido el inmobiliario y el tech, al ser su exposición a los aranceles menor. También hemos visto como el sector educación ha estado activo durante los últimos meses. El departamento de real estate de Montero Aramburu GVA, así como el de educación, que cuenta con una extensa experiencia, ha mantenido el mismo ritmo de operaciones que en años anteriores.

TTR: En el sector energético, tradicionalmente clave para el mercado M&A en España, ¿qué dinámicas están observando en 2025? ¿La presión regulatoria y el coste del capital están reconfigurando las oportunidades de inversión?

MCB: A pesar de que nuestra Área de Energía se ha mantenido tan activa como de costumbre, sí que hemos podido observar que, en general, en lo que va de año, las operaciones en el sector energético se han ralentizado, especialmente las que afectan a las tecnologías solar y eólica. Por el contrario, otras como el biogás se encuentran en plena explosión. Los motivos fundamentales del descenso en el número de transacciones son, entre otros, la continua caída del precio de la energía, el apuntamiento solar, el retraso en la tramitación de proyectos como consecuencia del colapso de la Administración y la dificultad de obtener financiación o su elevado coste. Esta situación ha derivado en un ajuste a la baja en los precios ofertados para la compra de proyectos construidos y, principalmente, de proyectos en desarrollo, ajuste que hasta la fecha no parece casar con los intereses de los titulares de dichos proyectos, lo cual está impidiendo cerrar las transacciones con la frecuencia y fluidez que se venía haciendo en tiempos pasados.

Pese a ello, estamos viendo cómo el sector está buscando fórmulas para dotar de valor añadido a los proyectos – o, como dice un buen amigo, dotarlos de valor – mediante su hibridación y/o almacenamiento o su combinación con los centros de datos.

Ahora bien, entendemos que el mercado transaccional se va a recuperar a corto o medio plazo, debido a la mejora de las expectativas del precio de la energía, las necesidades financieras de los titulares de proyectos y la incorporación de nuevas tecnologías que mejoren la rentabilidad de los proyectos.

TTR: ¿Qué tipo de operaciones están predominando en el ámbito energético: reestructuraciones, consolidaciones, entrada de fondos, desinversiones? ¿Y qué perfil de inversor está liderando estos movimientos?

MCB: Hasta la fecha, el número de reestructuraciones en el ámbito energético es aún reducido. Ahora bien, teniendo en cuenta lo manifestado anteriormente, nuestro equipo de reestructuraciones, que cuenta con una gran experiencia precisamente en este sector – en los años 2022 y 2023 fuimos una de las Firmas que lideró la mayor reestructuración a nivel nacional del sector energético -, prevé que el número de reestructuraciones se incremente sensiblemente como consecuencia de las dificultades que está atravesando. La bajada constante del precio de la energía y de los PPAs, las limitaciones en la financiación de proyectos y su elevado coste, el retraso en su tramitación administrativa, etc. va a requerir adaptar la estructura de la deuda financiera y comercial de algunas empresas para acompasarla a la actual situación del sector y evolución del mercado, de modo que permita asegurar su viabilidad a medio plazo. La normativa actual en materia de planes de reestructuración se caracteriza por su flexibilidad, lo que permite plantear, además de medidas financieras, otras medidas de carácter operativo y de reorganización, ajustadas a las circunstancias específicas de la compañía, que facilitan poder sacar adelante y con éxito estos procesos. En este sentido, es muy recomendable acometerlo lo antes posible, una vez detectada la situación de complicación, ya sea esta, actual o probable, atendiendo a los contratos firmados y las obligaciones previsibles.

La situación que vive el sector está animando las operaciones de consolidación y prevemos la lenta llegada de fondos oportunistas, lo cual pudiera entenderse como que el mercado está cerca de tocar fondo.

TTR: De cara a los próximos meses, ¿cuáles son sus perspectivas para el mercado transaccional en España, especialmente en energía? ¿Qué señales deberían seguir de cerca los asesores e inversores en un entorno de incertidumbre y transición energética?

MCB: A nivel transaccional, consideramos que lo que queda del 2025 aún va a ser complicado para la tecnología solar, dado que las perspectivas de precios de energía, escasez y elevado coste de la financiación, etc. no van a mejorar a corto plazo; el mercado eólico va a mantenerse a un nivel alto, aunque el número de proyectos en venta es muy escaso; y el mercado del biogás continuará muy activo, con un evidente interés por la consolidación. Ahora bien, la entrada en vigor de la regulación del almacenamiento y la combinación de proyectos energéticos con centros de datos, pudiera relanzar el mercado en general durante el 2026.

A nivel regulatorio, prevemos que nuestra Área de Energía va a tener mucha actividad durante los próximos meses, con constantes consultas especialmente en el ámbito del almacenamiento.

El sector energético, como todo sector regulado, precisa de un marco regulatorio seguro y predecible, que además debe anticiparse a las necesidades de los operadores y no regular “a toro pasado” (permítaseme la expresión). Por ello, si los precios se estabilizan, el crédito vuelve a fluir y la regulación cumple con las expectativas del mercado, otorgando una mayor seguridad jurídica, el sector se recuperará y volveremos a los niveles de años anteriores, no sólo en cuanto al número de operaciones, sino también al volumen de estas.